viernes, 15 de mayo de 2009 16:25
Felipe Sánchez Barba
Extremadura y la escuela 2.0
El debate sobre el estado de la nación que esta semana ha centrado la actualidad política ha generado múltiples reflexiones paralelas y un sinfín de reacciones en todos los ámbitos posibles, provocadas por ese paquete de once medidas anticrisis que el presidente del gobierno de España ha anunciado. De todas ellas, hay una que no puede pasar desapercibida para quienes venimos defendiendo de manera reiterada el uso de las nuevas tecnologías y el software libre, y menos para una región como Extremadura, pionera en la aplicación de las nuevas tecnologías en el aula. Me refiero al proyecto de escuela 2.0.
La dotación de aulas con pizarras digitales y la entrega de un ordenador portátil a cada alumno es sin duda una medida innovadora, pero no deja de ser un proyecto piloto –por cierto, iniciado ya en nuestra región- que necesita de algún tiempo de rodaje que permita evaluar sus efectos y sobre todo, su influencia sobre el aprendizaje y el éxito escolar. Parece lógico pensar que al tratarse de una medida que se sufragará con recursos públicos y que se aplicará en época de crisis, deberá tener muy en cuenta la relación coste-beneficio. En este sentido, es importante recordar las palabras que el gurú del software libre,
Richard Stallman, ha pronunciado estos días en referencia al proyecto anunciado, afirmando que ofrecer ordenadores portátiles a los pequeños con el sistema operativo de Microsoft supone “vender el futuro del país” a esta multinacional.