El futuro del litio // El debate sobre la instalación minera se politiza

Nevado lanza un órdago a Cs para que en un pleno diga si quiere o no la mina en Cáceres

PP, PSOE y Podemos han defendido hasta ahora que el suelo de la Montaña siga estando protegido. Anuncia que convocará un pleno para que todos los partidos «se retraten» sobre la modificación del PGM

Trabajos que realizaba hace unos días la empresa en las inmediaciones de la mina de Valdeflores, en Cáceres.
FRANCIS VILLEGAS
Miguel Ángel Muñoz Rubio

La alcaldesa trató ayer de realizar una jugada política maestra anunciando que el ‘sí’ o el ‘no’ a la modificación del Plan General Municipal para que la Montaña deje de estar protegida y que salga adelante el proyecto de una mina de litio a cielo abierto en Cáceres se debatirá en un pleno para que todos los grupos políticos del plenario cacereño «se retraten», dijo en torno a este proyecto de la multinacional australiana Plymouth, en colaboración con la empresa española Grupo Sacyr, y su filial Valoriza Minería, que a su vez ha creado una pequeña empresa para esta iniciativa, Tecnología Extremeña del Litio.

Elena Nevado, en declaraciones a la prensa, reiteró que su partido (PP) va a votar en contra de esa modificación. Y añadió: «Somos 25 (concejales) y obviamente cada uno tendrá que pronunciarse y además lo vamos a llevar a un pleno. Y aquí no cabe ponerse de perfil, hay que retratarse y hay que dar las razones por las cuales uno adopta o no una determinada posición», sentenció.

La regidora volvió a mostrar una postura férrea contra esta instalación. «Si queremos y creemos en la economía circular verde, si creemos en un crecimiento de nuestra ciudad como una oferta de una riqueza medioambiental envidiable, no podemos poner en juego el modelo de desarrollo y de ciudad que quieren los cacereños expresado a través de sus representantes».

La alcaldesa lanzó un claro órdago a Ciudadanos para que la formación naranja diga en el pleno si está a favor o en contra (puede abstenerse) de una modificación del Plan General. «Ahora somos 21 (apuntó en alusión a PP, PSOE y Podemos) los que estamos diciendo que ‘no’ y creo que eso es más que significativo de que una mayoría de cacereños representados en la corporación municipal no están a favor de una mina de litio a cielo abierto durante 24 años extrayendo».

Nevado también se refirió a que la mercantil ha presentado una petición de modificación del Plan General, que es una modificación estructural, «y nosotros la admitimos a trámite como cuando se presenta cualquier propuesta de modificación por cualquier particular, empresario o inversor». Detalló que, en este caso, «hemos dado traslado de esa petición a nuestros servicios técnicos que la están estudiando, pero obviamente la decisión política en este caso pesa a la hora de tomar una decisión», zanjó.

Comentó que los técnicos informarán sobre la viabilidad o no del proyecto, «pero al final el plan general es una decisión del modelo de ciudad que quieren los cacereños y desde luego no es un modelo de ciudad propio del actual gobierno», dijo Nevado. En este sentido, recordó que fue en 2010 cuando el PGM se aprobó por 24 votos de los concejales de una corporación entonces gobernada por el Partido Socialista, y «por lo tanto -concluyó- el plan que queremos es de todos y para todos y por ello no podemos destruir aquello que hemos construido juntos».

La alcaldesa hizo estas declaraciones dos días después de que se haya conocido el último informe emitido por los técnicos de la Dirección General de Industria, Energía y Minas de la Junta de Extremadura en el que aseguran que «los trabajos de investigación efectuados hasta la fecha, inspeccionados y comprobados no exceden en absoluto los proyectados y contemplados en el Proyecto del Permiso de Investigación y en el Plan de Labores presentado y aprobado para el periodo inicial de vigencia de un año».

«SE ESTÁ MEZCLANDO» / Nevado aclaró que «una cosa es el proyecto y los permisos para investigar y otra cosa bien distinta, que es lo que se está mezclando, son los permisos de obra menor que se han concedido al amparo de esa autorización. La autorización según la Junta cumple todos los requisitos y la empresa ha presentado todos los papeles. Y nada que decir. Respeto a los procedimientos», reiteró.

Sin embargo, la responsable municipal matizó: «lo que nosotros estamos diciendo es que la empresa, con lo que ha incumplido es con la licencia de obra menor que ha otorgado el ayuntamiento, no con lo que haya podido otorgar la Junta, que no es nuestra competencia. Nosotros no vamos a interferir en un procedimiento en el que no somos parte ni tenemos ningún interés. Decimos que con lo que se ha incumplido es con la licencia de obra menor que ha otorgado el ayuntamiento», remarcó.

La alcaldesa terminó alegando que desde el equipo de gobierno «cada vez estamos más convencidos de que no es un proyecto positivo». Y en este sentido recordó que su partido se ha posicionado en el ‘no’ y se ha sumado al «sentir que existe en la sociedad cacereña» iniciando el pasado jueves un debate en la sede local, abierto a la ciudadanía, con ponentes independientes de la Universidad de Extremadura, en este caso el biólogo Daniel Patón. «Creo que todos aquellos que escucharon cuáles pueden ser los perjuicios del litio en suspensión en un área tan próxima a una población de más de 90.000 habitantes, salieron aún más convencidos de que este proyecto causa un perjuicio».

Nevado comentó que su gobierno seguirá analizando cuáles son las repercusiones económicas del proyecto, así como «cuál es el daño en la fauna, cuál es el daño en la dehesa extremeña, en esos alcornocales, porque a lo mejor la inversión que tiene que hacerse en ese proceso es mucho mayor en la recuperación del entorno que en el posible o hipotético beneficio económico».

La alcaldesa dijo que su posición contra la mina está centrada en la sensatez y no en el corto plazo de unas elecciones. «Estamos pensando desde el corazón en las futuras generaciones y no podemos causar un daño a nuestro entorno más natural, más próximo, con un perjuicio que puede ser irreparable. Sería muy fácil ponerse de perfil como han hecho otros».

La actualidad informativa de la mina no quedó ahí. Ayer compareció en la Asamblea de Extremadura en Mérida la Plataforma Salvemos la Montaña. La alcaldesa dijo que se alegraba de que la plataforma se personara ante un órgano «que tiene la competencia en ese tema. La Junta -insistió- es la que ha otorgado las autorizaciones y licencias de investigación y posterior explotación minera y es ahí el seno donde debe producirse el verdadero debate. La competencia municipal -recordó la dirgente popular- se limita a modificar el Plan General para permitir o no el uso extractivo del litio».

Fue en la Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea y a petición de Podemos, donde el miembro de la Plataforma Salvemos la Montaña de Cáceres Fernando Durán, compareció para recalcar que el proyecto de una mina de litio en Cáceres es «inviable medioambientalmente, urbanísticamente o socialmente».

LAS QUIMERAS DEL ORO / Durán estuvo acompañado por la también miembro de la plataforma Montaña Chaves, quien criticó el «oscurantismo» y «falta de transparencia» que ha rodeado el proceso. «A mí me recuerda a aquellas quimeras del oro que había en otras épocas, lo que pasa es que ahora estamos en el siglo XXI y hemos traído la quimera del litio, la locura del litio a la ciudad», aseguró. Por su parte, Chaves, según recoge Europa Press, dijo que, de seguir adelante la mina, «no vendría nadie» a Cáceres por una pérdida neta de puestos de trabajo y sus habitantes se convertirían en «nuevos refugiados climáticos». Reconoció que en la historia se han cometido muchos errores pero ahora se está a tiempo para que las próximas generaciones no puedan reprochar «otro Aznalcóllar».

Fernando Durán, que es profesor de biología en la Universidad Laboral, se detuvo a largo de su intervención en pormenorizar la fauna y flora de la Sierra de la Mosca, enclave en el que se pretende explotar la mina y que definió como «pequeño Monfragüe».

Así, aseguró que se puede encontrar en dicho enclave «prácticamente la misma vegetación y fauna» que en el Parque Nacional, en el que destaca su bosque mediterráneo de alcornoques, encinas o enebros, y en donde nidifican o utilizan este área como zona de campeo águilas, buitres, búhos reales o están presentes mamíferos como el meloncillo, la jineta, el tejón o el jabalí. También y próximo a la zona está el Calerizo, donde se ubicarían las escombreras y balsas aunque no el cráter, asimismo valoró que rodean la Montaña y el Calerizo dos Zonas de Especial Protección de Aves (ZEPA).

PROTECCIÓN / Junto a los valores de esta zona, Durán también resaltó ante los grupos parlamentarios la cercanía del Centro de Recuperación de Fauna y Educación Ambiental Los Hornos, lugar donde se realizan labores de recuperación y cría en cautividad del lince ibérico y el águila imperial ibérica. Por estas razones, remarcó que la Montaña, el Calerizo y la ciudad no se pueden convertir en una «montaña de escombros contaminados», por lo que abogó por introducir figuras de protección para dichas zonas, además de incidir en que, si la mina se lleva a cabo, se verían afectados aspectos tan importantes para los casi 100.000 habitantes de Cáceres como el agua o el aire.

Por su parte, Montaña Chaves expuso que en los trabajos realizados en dicha zona, tras la concesión de los permisos reglamentarios, «se ha deforestado material arbolado de diversa índole», por lo que consideró que la administración autonómica ha tenido una actitud «laxa» y «poco seria». Señaló además que el origen del agua que ha usado la empresa en sus catas es otra de sus «líneas de investigación». Ambos miembros dijeron que Cáceres es una ciudad deficitaria en agua y que la mina usaría dos millones de metros cúbicos para sacar «una sola tonelada de litio». Además, las balsas de esos productos tóxicos tratados quedarían sobre el calerizo, con la posibilidad de que se filtren.

Chaves apuntó que si se hubiera actuado «con diligencia» el estudio de impacto ambiental abreviado hubiera sido negativo y no se estaría en esta situación de «incertidumbre jurídica» ni con las labores «tan avanzadas».

Asimismo, apuntó que si se hubiera actuado con «premura», se podría «haber anulado el expediente» y el consejero de Economía e Infraestructuras, José Luis Navarro, no estaría «escudado en la tramitación administrativa hasta el final», además de mostrarse segura de que la Declaración de Impacto Ambiental no puede ser positiva, porque «contraviene de lleno» el Plan General Municipal de Cáceres.

TURNO DE LOS POLÍTICOS / En el turno de los grupos, el diputado de Podemos Eugenio Romero destacó que no se estarían haciendo las cosas «tan bien» cuando se han paralizado los trabajos y precintado la zona. De la misma manera, afeó que se haya «mentido» en cuanto a la creación de empleos en relación a este proyecto industrial, ya que la media europea en este tipo de minas son de 16 trabajadores y de 10 en España. Por ello, Romero aseguró que el interés de los extremeños no puede estar por debajo de los «intereses especulativos» de una empresa, además de considerar la mina una «aberración» que destruirá empleo y que está en las «antípodas» de la economía verde y circular que se quiere poner en marcha en la región.

Por su parte, el diputado del Grupo Parlamentario Popular José Antonio Echávarri coincidió con el parlamentario de Podemos en que la mina de litio es una «auténtica aberración» a las puertas de una ciudad monumental. Así, el popular planteó que todas las explotaciones mineras tienen efectos negativos sobre el medio ambiente, y más las que son a cielo abierto, «con el deterioro del paisaje, alteración del suelo o generación de residuos y vertidos, además de contaminación atmosférica y elevado tráfico de vehículos». Por ello, y en su opinión, Cáceres tiene que avanzar en su desarrollo por «otro camino distinto» al del proyecto minero e incidió en que la primera obligación que debe tener un gobernante es garantizar la calidad de vida de sus ciudadanos, además de apuntar a «defectos administrativos importantes».

El diputado del PSOE Eduardo Béjar valoró la «exposición razonada» de los comparecientes tras el debate social generado. Criticó los cambios de opinión de la alcaldesa, Elena Nevado, en relación con la mina, ya que, mientras ahora se opone, llegó a decir que quienes estaban en contra de la mina eran unos «agoreros». Aseguró que la posición respecto a la mina «no es una lucha de partidos políticos ni por ser más ecologistas, sino que se trata de guardar la legalidad en los procesos administrativos».

La empresa de la mina prevé una inversión de 340 millones de euros y la creación de más de 1.000 puestos de trabajo en la fase de producción. Todo eso está ahora en el aire.

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