Flamenco

«El flamenco es una carrera que nunca termina»

entrevista a... Lela Soto ‘Sordera’ CANTAORA


FUNDACIÓN CRISTINA HEEREN

Va cosechando premios, después de haber estado sembrando desde que era niña. Escuchando y cantando. Lela Soto ‘Sordera’ (Madrid, 1992) es la heredera más joven de la saga y acaba de proclamarse ganadora absoluta del Concurso Talento Flamenco 2017 de la Fundación Cristina Heeren. Por si le faltaban ‘papeles’ para entrar en este mundo, y en este negocio. El galardón, le lleva de la mano al Ciclo Flamenco Viene del Sur 2018 organizado por el Instituto Andaluz del Flamenco; mientras que su voz, su arte y porte le han dado la oportunidad de presentarse a la afición madrileña en la Muestra de jóvenes artistas del cante, el toque y el baile Flamenco Joven que con maestría ha programado el gran Antonio Benamargo. Lela Soto, tiene cualidades para ser una artista a tener en cuenta. Ahora, a seguir trabajando y escuchando. Y a procurar que los mimbres, no se pierdan.

--Antes de nada, ¡felicidades! Ganadora absoluta del Concurso Talento Flamenco y con dos, de los tres cantes, ‘marca de la casa’: seguiriya de Paco ‘La Luz’, soleá por bulería ‘de los Sordera’ y fandangos personales…

--¡Muchísimas gracias María Isabel! la verdad es que para mí es un honor que me hayan dado este reconocimiento, y haber ganado un premio tan importante ¡y más defendiendo estos cantes por los que siento tanto amor y respeto!

--¿Reivindicar a Paco ‘La Luz’ va más allá del recuerdo al tío bisabuelo de su padre, Vicente Soto ‘Sordera’?

--Para nuestra saga mantener el cante de Paco es muy importante, ya que él en aquella época fue un gran creador de esta siguiriya. Todo lo bueno prevalece, y qué mejor que sus descendientes tengan el recuerdo de aquello, y sigan dando a conocer su cante aún más.

--Cuando escucha a su padre en joyas como ‘Rito y geografía del cante’, ¿qué siente?

--Para mí es un orgullo poder ver a mi padre desde tan joven siguiendo la tradición, junto a mi abuelo Manuel Soto ‘El Sordera’ y toda mi familia. Ya en aquella época se ve como mi padre y sus hermanos seguían la escuela… ¡Y que siga la saga de los ‘Sordera’!

--¿Pesa mucho el legado ‘Sordera’?

--Pesar Pesar… pesa. Gracias a Dios, mi familia es una de las familias cantaoras más importantes del flamenco, pero bueno, la verdad es que también es una ventaja. Yo siempre digo, que lo que hay que hacer es llevar ese peso con respeto, y defenderlo de la mejor manera posible.

--¿Qué fue lo primero que le enseñó su padre del flamenco?

--La verdad es que mi padre no se sentó conmigo a enseñarme el flamenco como tal. Yo desde ‘chica’ he escuchado cantar en mi casa, desde que me levantaba hasta que me acostaba. Lo que si es cierto, es que de forma inconsciente, al escuchar tanto desde tan ‘pequeñita’ y tan ‘de cerca’ me he dado cuenta de que ya sabía más cosas de las que esperaba. He tenido la suerte de tenerlo cerca.

--Formar parte de los ‘Sordera’, ¿le hace buscar, más si cabe, un sello personal como cantora?

--Yo lo que hago es seguir la tradición de los cantes de mi familia, pero inevitablemente, pongo mis ‘cositas’ personales tal como las siento. Por supuesto lo que sí sé por cercanía, es que nunca se deja de aprender y ‘estudiar’. El flamenco es una carrera que nunca termina. Cuanto más vas escuchando y descubriendo, más quieres saber y más conocimientos quieres tener de todo. Pero, ¡claro que me gustaría destacar por tener algo personal en mi cante! Yo creo que a todos los artistas nos gusta que nos definan por contar con un sello personal.

--Su familia tiene la raíz en la ortodoxia pero también cuenta con familiares como Sorderita o Maloko que no siguen ese precepto, ¿qué opina de esa ‘fusión’?

--No tengo más remedio que admirar ese estilo. Mi tío Sorderita junto a mi tío Ray Heredia, que es hermano de mi madre, han sido los creadores del flamenco fusión. Es todo un orgullo para mí que en mi familia se encuentren también, estas dos personas que han hecho posible que hoy en día exista este tipo de música. Han creado una escuela y han dejado el listón bastante alto. Yo, sinceramente, por la época que estoy viviendo no puedo decir que el flamenco fusión no valga, o decir que se están cargando el flamenco. El flamenco tiene que avanzar y los artistas somos libres de hacer lo que sentimos, por eso somos artistas, y ya cada uno que coja su camino como lo decida y sienta. Y mi primo Maloko lleva en esto desde pequeño. Conoce lo ortodoxo al igual que mi tío Sorderita así que, sabiendo de donde viene y el talento que tiene, sólo puede hacer cosas buenas.

--Y ahora Lela, ¿qué?

--Pues ahora estoy centrada en seguir aprendiendo y trabajando, que gracias a Dios no me va nada mal. Hace muy poco he tenido la suerte de debutar en solitario en mi tierra, en mi Madrid, en el ciclo de Flamenco Joven en el teatro Conde Duque, y ha sido una experiencia increíble. Así que para mí ha sido increíble. Me siento muy agradecida. Y ahora, el día 14 de octubre, comparto cartel con grandes artistas de mi Jerez en la Peña Tío José de Paula donde tengo muchas ganas de estar, ya que mi abuelo y mi padre han pasado por allí y le tienen mucho cariño a esta Peña. El próximo día 27 de octubre estaré en Cádiz, en la Peña de Juan Villar y también con muchas ganas de estar en este sitio, que homenajea a Juan Villar al que también admiro desde pequeña. Y bueno, ¿hacer un disco? Esas son palabras mayores. La verdad es que estoy preparando algo muy poco a poco…, para mi tener un disco sería un sueño cumplido.

--Una curiosidad, en el villancico por bulerías que podemos disfrutar en ‘Rito y geografía del cante’ donde su padre canta, y al baile acompañan Lela Varea y Luisa Terremoto, él lleva a una niña en brazos, ¿es usted?

--¡Es mi tía Lely que se llama como yo y como mi abuela! En la casa de mi padre son siete hermanos y todos ‘cantiñean’ pero profesionalmente solo se dedicaron tres: mis tíos Enrique Soto, José Soto ‘Sorderita’ y mi padre.

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