"Los duelos con Michael Schumacher serán una constante todo el año", afirma Fernando Alonso

Nada mejor para
inaugurar la temporada que un duelo entre dos campeones, un mano a mano entre los mejores

PUBLICIDAD

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CRÓNICA PUBLICADA EL DÍA 13 DE MARZO DEL 2006

El primero para Alonso

. El asturiano empezó con victoria tras un apasionante pulso con Schumacher

MIGUEL MARTÍNEZ
Enviado especial / MANAMA

Los instantes más sublimes suelen ser breves. A menudo, un segundo lo dice todo. Como el segundo y dos décimas que separó a Fernando Alonso y Michael Schumacher en la meta del Gran Premio de Bahrain, el segundo de diferencia con el que se marcaron en buena parte de las 57 vueltas de la mejor fórmula 1.

Nada mejor para inaugurar la temporada que un duelo entre dos campeones, un mano a mano entre los mejores; nada más electrizante para el campeonato que comprobar que tres, incluso cuatro, escuderías tienen potencial para ganar; nada más reconfortante que comprobar cómo Alonso comienza la defensa del título con un triunfo. El primero para el número 1.

MOMENTO DECISIVO
Un segundo. Ésa fue también la diferencia entre los 8,7 que Schumacher empleó en el segundo repostaje y los 7,7 de la misma maniobra de Alonso cuatro vueltas después. Ese mínimo detalle permitió al asturiano salir de la segunda parada igualado con el alemán al final de la recta de meta. Tan igualado se incorporó a la pista que el ovetense desveló: "No le veía delante ni por los espejos, pensé que no estaba". Pero estaba, vaya si estaba. "Cuando vi el morro rojo me tiré por dentro y le tape la salida". Ahí se decidió la carrera porque Schumacher sólo intentó rebasarle a cinco vueltas del final, tarea inútil con coches tan igualdados, frente a un rival que rueda en la misma décima. Ya lo había intentado con más ventaja mecánica en Imola el pasado año sin éxito. Aún así, el káiser no dejó de presionar al campeón de Renault ni un solo momento, igual que Alonso hizo hasta pasarlo.

MÁS GASOLINA
Ese segundo de diferencia en el último repostaje se lo ganó Alonso cargando más gasolina de salida, ya en la última manga de la calificación del sábado, lo que le costó --junto a una pasada de frenada-- salir desde la cuarta posición. Tras apagarse los semáforos superó bien al Honda de Jenson Button a pesar de arrancar por la parte sucia de la pista, pero no pudo rebasar a ninguno de los Ferrari que lideraban la parrilla. Peleó la posición con Felipe Massa, pero el brasileño le tapó en la primera curva. Lo hizo a costa de elegir mal la trazada y Alonso acabó superándole en la tercera curva. Sólo veía por delante a Schumacher, a poco más de 6 segundos.

Pero Massa, que ha llegado este año a Ferrari con un contrato por un sólo año, quería ganarse más galones con un adelantamiento al campeón, o al menos enredar para que su jefe de filas ganara terreno. Y lo intentó de forma temeraria. Al final de recta de meta, sin ninguna posibilidad real de adelantar, apuró la frenada de forma brutal y con el coche de costado. Trabó las ruedas traseras y rebasó a Alonso envuelto en una nube de humo. El ovetense lo esquivó de forma magistral, casi milagrosa, porque no se lo esperaba.

MANIOBRA FATAL
El morro del Renault quedó a menos de un palmo del pontón lateral del Ferrari. Massa ya no fue ningún problema más para el español en su caza a Schumacher y la maniobra le costó al brasileño entrar en boxes a cambiar los destrozados neumáticos. Acabó hundido en la novena posición.

No fue el día de los segundos pilotos. Ni el de Massa, ni el de Barrichello --falló en su debut con Honda (11°)--, ni el de Giancarlo Fisichella. El italiano se quejó de problemas en el coche durante la calificación y acabó tirado con un problema eléctrico cuando marchaba noveno. David Coulthard --no se entiende que tipos como el escocés quiten un volante a Pedro de la Rosa-- fue humillado por el joven Christian Klien, aunque el caso más sangrante es, quizá, el de Juan Pablo Montoya. El colombiano partió quinto y finalizó quinto. Podría ser perdonable, casi correcto, de no ser porque Kimi Raikkonen, su compañero, con el mismo coche y cargado hasta las cejas de combustible finalizó por delante saliendo último en la parrilla.

Un lugar en el que serán habituales los Midland (antes Jordan) y los nuevos Super Aguri. Los modestos japoneses dan pena. Yuji Ide se llevó por delante a tres de sus escasos mecánicos en el repostaje. Ya no salió más a pista. Puede que sea un debutante, pero ni él ni su equipo tienen categoría para estar en la fórmula 1.

RÉCORD DE ROSBERG
Hay otra forma de debutar, como la gran carrera del Nico Rosberg, hijo de Keke Rosberg, campeón mundial en 1982. Sólo Jaques Villeneuve había marcado la vuelta rápida en su primera carrera en la F-1. Ayer lo hizo, además, con 20 años, ocho meses y 13 días superando así el récord de juventud que Fernando Alonso había establecido en el GP de Canadá, en junio del 2003, al marcar la vuelta rápida con 22 años, 10 meses y 17 días. Pero el asturiano ya no está en esa guerra; la suya es entrar en el grupo de elegidos que ha logrado más de un título. Ayer dio el primer paso.