Schumacher toma la primera curva perseguido por Alonso (izquierda) y Fisichella, ayer en Indianápolis.

Durante todo el fin de semana, Fisichella y los
dos Ferrari habían sido más rápidos que Alonso

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CRÓNICA PUBLICADA EL DÍA 3 DE JULIO DEL 2006

Cuatro puntos más

Alonso acaba quinto y Schumacher, vencedor, y Massa dan el doblete a Ferrari en Indianápolis

MIGUEL MARTÍNEZ
INDIANÁPOLIS / ENVIADO ESPECIAL

"Toca hacer catenaccio", había proclamado Flavio Briatore antes de la carrera, y a esa estrategia defensiva típica del fútbol italiano se encomendó Renault ante el chaparrón que se avecinaba. Apoyado en la ventaja de los neumáticos Bridgestone, Michael Schumacher encabezó el doblete de Ferrari, mientras que Fernando Alonso atrapó cuatro puntos de la quinta plaza que minimizan los daños --ahora suma 19 de ventaja sobre el alemán--.

El asturiano no pudo con su compañero, Giancarlo Fisichella, que ya pilotaba una nueva evolución del R26, ni con Jarno Trulli. El italiano de Toyota, que ha deambulado por los últimos lugares durante todo el año, aprovechó, como Ferrari, las ventajas que proporciona la experiencia de Bridgestone en los circuitos con peralte.

También Ralf Schumacher, con el otro Toyota, habría finalizado por delante de Alonso de no mediar una avería a nueve vueltas del final. Fue el último abandono de una carrera accidentada desde el inicio. En la frenada de la primera curva, donde los coches llegan a más de 300 km/h favorecidos por la larga recta, Juan Pablo Montoya embistió a su compañero de McLaren, Kimi Raikkonen. El finlandés se llevó por delante a Jenson Button y el Honda del inglés impactó contra Nick Heidfeld (Sauber), que comenzó a dar vueltas en el aire. Mark Webber (Williams), Franck Montagny (Super Aguri), Scott Speed (Toro Rosso) y Christian Klien (Red Bull) no pudieron evitar la colisión. La montonera de siete coches hizo inevitable la salida del coche de seguridad.
Para entonces, Fernando Alonso, con su habitual habilidad en la arrancada, había rebasado a Rubens Barrichello y Giancarlo Fisichella en la aceleración de la recta y se emparejó en la primera curva con Michael Schumacher, que había perdido la primera posición en favor de su compañero, Felipe Massa. Al término de la primera vuelta, las cosas pintaban muy bien para Alonso, que ya era tercero tras los dos Ferrari.

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Con la retirada del coche de seguridad comenzaron los problemas para el asturiano. Las banderas amarillas (impedían el adelantamiento mientras los operarios retiraban los coches accidentados en la primera curva) protegieron al asturiano de Fisichella, pero el italiano comenzó el ataque y Alonso le dejó pasar al final de recta. "No hay órdenes de equipo, pero todos sabemos lo que hay que hacer si el otro piloto es más rápido", desveló. El italiano comenzó a marcar registros tres décimas mejores por vuelta que el asturiano.
Fisico conducía un coche diferente. Se trata de la nueva evolución del R26, con un motor más potente y nueva aerodinámica (entre otras cosas) que Alonso estrenará en la próxima carrera, el GP de Francia.

El motivo de esta diferencia de montura es que la reglamentación obliga a mantener un motor y chasis durante dos carreras y ambos pilotos llevan ciclos diferentes. Fisichella completó el suyo en Montreal y se benefició antes del nuevo coche.

Durante todo el fin de semana, Fisichella y los dos Ferrari habían sido más rápidos que Alonso, así que el orden de la carrera reflejaba el potencial de los coches. Eso sí, el italiano no cometió esta vez ningún error. Tampoco Felipe Massa. "No podía hacer más", reconoció el asturiano. Pero sus problemas no terminaron ahí porque Toyota también supo sacar rendimiento de los neumáticos Bridgestone.

Jarno Trulli rompió el motor durante la sesión de calificación del sábado y optó por tomar la salida desde la calle de boxes cargado de gasolina y a una sola parada para repostar, el único de la parrilla con esta estrategia. Y le salió bien. Al comenzar desde ahí evitó la montonera de la primera curva y el coche de seguridad le ayudó a enlazar.

Alonso pudo resistir por muy poco el empuje del segundo Toyota, el de Ralf Schumacher, en el primer repostaje. Ferrari aprovechó esa primera parada para que Schumacher adelantara a Massa en el box con el menor descaro posible, Fisichella mantuvo la tercera plaza y Trulli, el último en detenerse, ascendió hasta el séptimo lugar. El italiano esperó pacientemente a que Alonso, Ralf Schumacher y Rubens Barrichello, que le precedían, se detuvieran por segunda vez a repostar para rebasarles. Y así sucedió.

En esa segunda parada, Alonso también cedió la quinta plaza a Ralf Schumacher. En el último tramo de carrera tenía por delante a cuatro coches equipados con neumáticos Bridgestone y a su compañero con un bólido más evolucionado. No se le veía luchar tan atrás desde hace casi un año, en el GP de Hungría, donde un enganchón con Ralf en la salida le relegó a los últimos lugares y solo pudo finalizar 11°. "Lo mejor es que este gran premio acaba ya y ahora vamos a circuitos más propicios", pensó durante las últimas vueltas, en las que intentaba distanciarse de Rubens Barrichello, que se había colocado a dos segundos.

El único regalo para el asturiano llegó a falta de nueve vueltas para el final, cuando Ralf enfiló el camino de su garaje por avería. Para entonces, su hermano Michael disfrutaba de la tercera victoria del año, un triunfo ansiado por Ferrari, que tiene en Estados Unidos su principal mercado. El alemán mantiene así vivas sus esperanzas de seguir luchando por el título.