PUBLICIDAD
NOTICIA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 21 DE AGOSTO DEL 2006
Triple a tiro
. Bautista, Lorenzo y Pedrosa confirman en Brno las opciones de ser campeones
EMILIO PÉREZ DE ROZAS
BARCELONA
Dos están más que seguros. El tercero es difícil, muy difícil, pero no imposible. Álvaro Bautista y Jorge Lorenzo demostraron ayer, en el circuito de Brno, que es materialmente imposible que se les escapen los títulos mundiales de 125cc y 250cc. Su dominio, su poder, sus manos, su estrategia, su hambre de victorias y, también, por qué no decirlo, sus poderosas mecánicas, el hecho de que ambos se hayan convertido (se lo han ganado a pulso, desde luego) en los pilotos preferidos de la marca italiana Aprilia, les han convertido en sólidos líderes y en firmes candidatos a los cetros mundiales que convertirían a ambos en estrellas de un Mundial en el que, de nuevo, la armada española parece casi invencible.
Bautista y Lorenzo ganaron ayer con la calidad, firmeza y estilo que solo está al alcance de los elegidos. Esos dos títulos están ya en el saco, pese a que todavía restan por disputarse cinco grandes premios (Malasia, Australia, Japón, Portugal y Valencia), es decir, 125 puntos.
LA CORONA MÁS DIFÍCIL
El tercer cetro, el que más cautiva al mundo, el que corona al mejor de los mejores, al rey de reyes, el título de MotoGP, también es posible. Y más después de comprobar de lo que fue capaz ayer, en la República Checa, el pequeño pero inmenso, el juguetón pero mosquetero, el silencioso pero aguerrido Dani Pedrosa. El discípulo de Alberto Puig se peleó, por vez primera en todo el año, en su primer año en MotoGP, con Valentino Rossi, el heptacampeón al que los niños han colocado contra las cuerdas.
El doctor se tambaleó pero, sacando fuerzas de donde no las tenía, acabó imponiéndose al tricampeón catalán. Ninguno de los dos, líderes de dos generaciones distintas, pudieron alcanzar a un prodigioso Loris Capirossi, que dominó de principio a fin la carrera de la máxima categoría, pero la prueba checa los puso a ambos, a Rossi y Pedrosa, en el balcón del título. Tras lo visto ayer en Brno es muy difícil, demasiado, que Nicky Hayden, aún líder del certamen, sea el nuevo campeón.
DEMASIADO FÁCIL
Se diría que Bautista lo tiene demasiado fácil. Tanto que ni siquiera hace cálculos. "Le he dicho que piense en el título, pero ni caso", decía compungido, temiendo lo peor (¡será iluso!), Jorge Martínez, Aspar, jefe del chico de Talavera de la Reina. Bautista salió a ganar. "Como seguiré haciendo en las carreras que restan, no quiero pensar en el título ni comerme el tarro haciendo cuentas", explicó.
Dicho y hecho. En cuanto pudo se fue y, al final, cuando el finlandés Mika Kallio, el único que puede amargarle el cetro ¡y eso que está ya a 69 puntos!, le dio alcance, en lugar de conformarse con la plata se fue a por todo el oro y jugó al gato y al ratón con el gélido piloto de KTM, al que acabó batiendo sobre la misma línea de meta. "Tengo un buen colchón de puntos, pero no pienso en ello. Ni falta que me hace".
Si el título de Bautista está descontado ya, el de Lorenzo lleva camino de convertirse en una realidad en cuanto el rebelde mallorquín quiera. Al joven piloto ahora le llaman el chico de oro porque ayer estrenó guantes y botas doradas a lo Ronaldinho. Ayer, en Brno, protagonizó una mala salida --típico en él--, pero en tres suspiros ya era líder. Hiroshi Aoyama y su revolucionaria KTM le persiguieron, pero solo pudieron hacer eso, verle el colín.
Lorenzo se fue cuando quiso (al final) y como quiso (con tres giros prodigiosos). Ganó de calle y la diferencia con respecto al italiano Andrea Dovizioso, que al final fue segundo, es ya de siete puntos. "En Mugello estaba a menos 29 puntos; ahora tengo siete de ventaja y a Dovi persiguiéndome. Voy a seguir ganando porque es la única manera de ser feliz y aspirar al título", dijo Lorenzo.
La fiesta de Brno concluyó con un carrerón de Capirossi, que se desentendió de la pelea y corrió hacia su segunda victoria del año (la primera la logró en Jerez, en dura pelea con Pedrosa) haciendo toda una exhibición de pilotaje. Mientras Hayden se hundía en la cola (acabó noveno), Pedrosa se dignó a achuchar a Rossi, que incluso jugó algo sucio para evitar que el tri le mordiese la oreja. A quien sí le dieron un buen bocado Pedrosa y Rossi fue al líder, a quien tienen ya a 25 y 38 puntos, respectivamente. ¿El título? "No es mi principal preocupación. He de seguir aprendiendo. Si se presenta la oportunidad, trataré de aprovecharla. Y punto", dijo Pedrosa.

