


PUBLICIDAD
NOTICIA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 22 DE MAYO DEL 2006
El primer pulso Rossi-Pedrosa
acaba con victoria de Melandri
. La Yamaha del 'doctor' se rompió cuando dominaba a placer la carrera
EMILIO PÉREZ DE ROZAS
BARCELONA
Le Mans volvió a ser Le Mans. El mítico circuito francés, cuna de grandes proezas, escenario de inmensas batallas. Le Mans volvió a deparar ayer todo tipo de sorpresas. El suizo Thomas Luthi (Honda), campeón del mundo de 125cc, resucitó ganando su primer gran premio gracias a que se estropeó la Aprilia de Álvaro Bautista, cuando el español iba a por la victoria. El japonés Yuki Takahashi (Honda) venció en dos y medio tras un duelo con su compañero de equipo Andrea Dovizioso, al que derrotó sobre la misma línea de meta.
MELANDRI, EL MÁS PÍCARO
Y Marco Melandri (Honda) se adjudicó su segundo triunfo de la temporada gracias a la rotura de la Yamaha de Valentino Rossi, que dominaba la carrera con una mano, y al error cometido por Dani Pedrosa (Honda), que escogió unos neumáticos más blandos que los de sus rivales y bastante tuvo con subir, de nuevo, al podio por tercera vez en sus cinco primeras carreras en MotoGP. Todo un récord de precocidad.
Le Mans concedió al Mundial un día seco, que no soleado, para disfrutar de tres carreras impresionantes. En la primera, el campeón del mundo de 125cc emergió con la fuerza de antaño y, llegando desde atrás, anunció futuras batallas. Luthi asustó a todo el mundo menos a Bautista, que no solo le plantó cara sino que pudo ganarle a no ser por una averia eléctrica en su Honda, que, por suerte, no le impidió cruzar la meta en cuarta posición.
"Hubiese podido ganar, pero al menos he de agradecerle a mi moto que me permitiese puntuar". Bautista sigue líder del campeonato con 21 puntos de ventaja sobre el finlandés Mika Kallio. Suficiente.
Llegado el dos y medio, Le Mans seguiría deparando sorpresas. La mayor, muy preocupante. Jorge Lorenzo, que ganó las dos primeras carreras del año con soltura, casi chulería, se cayó por tercera vez en el fin de semana y sumó su segundo cero consecutivo de la temporada. El mismo que dijo tras ganar en Qatar que el Mundial estaba "encarrilado", empieza a temer por su futuro.
Queda mucho, cierto, pero el italiano Andrea Dovizioso, dueño de la Honda que hizo bicampeón a Dani Pedrosa, es líder con 29 puntos más que el mallorquín. Dovi, como el norteamericano Nick Hayden (Honda) en MotoGP, manda sin haber ganado ni un solo gran premio. Eso sí, ayer Dovizioso fue derrotado, en el último suspiro, por su compañero de boxe, un hambriento Yuki Takahashi, al que todavía no le han dado órdenes de equipo.
Le Mans se convirtió minutos más tarde en el escenario del duelo más esperado: por fin, Rossi contra Pedrosa. La salida de MotoGP fue vibrante. Se escapó John Hopkins (Suzuki) y Rossi, que quería ganar como fuese, se fue a por él. Pedrosa, que quería tomárselo con calma, de menos a más, no tuvo más remedio que forzar. Fue el doctor quien marcó el ritmo, dió caza a Hopkins y se fue, se fue, se fue. Desapareció.
EL CORAJE DE DANO
Pedrosa intentó seguir al heptacampeón, pero enseguida se dio cuenta de que, de seguir ese ritmo, sus neumáticos no durarían toda la carrera. Aflojó, pero tampoco los salvó. Cuando Rossi se disponía a ganar su segundo gran premio, demostrando estar vivito y coleando --como lo está, pese a vivir ya a 43 puntos del líder del campeonato--, su Yamaha se paró. Vale descendió de la moto y se echó a llorar. O eso pareció cuando desapareció del asfalto. "Estas cosas no van a hundirme, todo lo contrario", anunció el jefe. "Aún queda mucho, demasiado como para renunciar al título. Me gustan las dificultades, pero he de cambiar de táctica, dejar de pensar en el título, en el Mundial, y pensar carrera a carrera".
Pedrosa se quedó solo en cabeza pero sospechando que sus neumáticos no resistirían el acoso de Marco Melandri (Honda) y Loris Capirossi (Ducati), que, al igual que Rossi, habían equipado sus motos con gomas más duras que él. "Ver aparcado a Rossi me alivió, pero nunca creí en la victoria porque sabía como estaban mis ruedas", señaló el joven piloto catalán. Primero le pasó Melandri y, en la última vuelta, Capi. Dani sumó 16 puntos y sigue siendo uno de los candidatos más fiables para el título mundial.

