PUBLICIDAD

 

 

 

 

 

CONTRACRÓNICA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 9 DE ABRIL DEL 2006

Los próximos campeones

. Bautista y Lorenzo vuelven a arrollar y se convierten en los favoritos a los títulos de 125cc y 250cc
"El Mundial empieza a estar encarrilado", dice el piloto mallorquín

EMILIO PÉREZ DE ROZAS
DOHA / ENVIADO ESPECIAL

Casey Stoner no pudo convertirse ayer en el piloto más joven en ganar un gran premio de la categoría reina. Pero aún le queda Turquía.

Sin embargo, ese pipiolo de 18 años, medio pecoso, rubio teñido, de ojos rabiosamente azules, simpático a rabiar, llamado Álvaro Bautista, que el año pasado vivió el mayor de los martirios en el equipo de Seedorf, donde ni siquiera cobraba, rompió ayer la maldición de 125cc, categoría en la que desde hacía 56 grandes premios ningún piloto conseguía ganar dos carreras consecutivas. Bautista, el admirador de Fernando Torres, lo logró ayer. Y lo hizo con una mano, emulando al francés Arnaud Vicent que, en el 2002, ganó en Inglaterra y, a continuación, en Alemania. Desde entonces, la igualdad en la pequeña cilindrada ha sido feroz.

Bautista, en solitario
Bautista, que se despistó en la salida ("no sé qué me ha ocurrido, pero estaba tranquilo porque sabía que tenía un buen ritmo de carrera"), cruzó la meta en séptimo lugar en la primera vuelta, fue cuarto en la segunda, segundo en la tercera y se colocó líder ya en el cuarto giro. "No quería irme, pero cuando vi que apretaba y nadie me seguía, pensé: 'tira, que todo eso tendrás ganado'".

Y ganó tanto, tanto, que se llevó el gran premio y es ya líder destacado del Mundial de 125cc, con 17 puntos de ventaja sobre el finlandés Mika Kallio (KTM). "Sé que muchos piensan que esto va a ser coser y cantar. Suerte que yo no lo pienso, pues esto sólo acaba de empezar y aún quedan un montón de carreras. Por ejemplo, ahora vamos a Turquía y allí todo será nuevo para mí".

Así es Bautista, así es su jefe Jorge Martínez Aspar ("estamos encantados, vivimos felices, pero, si nos lo creemos, perderemos el camino, nos desviaremos y acabaremos estrellándonos; así que mejor ser humildes"), así es el Mundial de 125cc, disputado, incierto, duro aunque pequeño y poco ruidoso. Nada que ver, ya ven, con el campeonato de dos y medio, en el que Jorge Lorenzo, el más atrevido de los chicos, ha irrumpido con dos poles y arrasando en las dos primeras carreras, aunque para ganar la de ayer debió de esforzarse más que en Jerez.

700 podios españoles
"El campeonato ya está bastante bien encarrilado", se atrevió a asegurar Lorenzo antes de pisar un podio mundialista que los españoles han pisado ya 700 veces. "Lo digo porque, cuando uno gana las dos primeras carreras como he ganado yo, se supone que da un paso muy importante en la lucha por el título". Lorenzo reconoció que ayer sufrió mucho para ganar. "Primero, por el viento, pues hacía tanto que incluso podía haberse suspendido la carrera. Segundo, porque la Honda, con el carenado más pequeño, oponía menor resistencia al aire que mi Aprilia. Y, tercero, porque he errado la estrategia, ya que debí de empezar la última vuelta detrás de Andrea Dovizioso y no delante".

Alguien sumó los triunfos (13) del 2005 de Pedrosa y Stoner, los dos grandes dominadores del pasado año en 250cc, y le preguntó a Lorenzo si se veía capaz de recolectar idéntica cosecha. "Pues no digo que no. Ganar todas las carreras es difícil, sí, pero no imposible".

Señoras y señores, ante ustedes Jorge Lorenzo, el líder, el jefe.