Un principio básico que se resume a la perfección en el restaurante del Parador, donde son muchas las tentaciones: pimientos del Piquillo, bacalao a la riojana, menestra de verduras…
Parador de Santo Domingo de la Calzada. En La Rioja, en uno los enclaves más importantes del Camino, un antiguo hospital sigue acogiendo el merecido descanso de viajeros y peregrinos.
El propio Santo Domingo amparó la construcción del hoy Parador, un antiguo hospital del siglo XII levantado junto a la Catedral de esta localidad riojana, cuya misión era dar cobijo a los peregrinos que realizaban el Camino de Santiago. Tras su fachada de sillería se abre un impresionante vestíbulo con pilares de piedra que conserva arcos góticos y artesonados de madera, acorde con los majestuosos salones de un edificio que destaca por la nobleza de los materiales empleados en su decoración.
Las habitaciones –algunas de ellas con semidosel– son de colores vistosos y alegres, azules y blancos. Tonalidades que no desentonan con el entorno cálido del que goza todo el Parador, especialmente luminoso tras sus últimas remodelaciones. Un gimnasio con sauna y jacuzzi da el toque vanguardista a un lugar pensado, como en sus orígenes, para albergar a peregrinos de alma y corazón.
Las reminiscencias al pasado –estamos ante todo un monumento– provocan que muchos curiosos se asomen a su interior sólo a echar un vistazo. Merece la pena.
Bodegas con estilo
El paisaje de La Rioja se vuelve rojo intenso en cuanto llega septiembre. Sus viñedos marcan el rumbo hasta Haro, auténtica capital del vino.
Por su cercanía al Parador es recomendable una visita a la catedral de Santo Domingo, en la que conviven en total armonía diferentes estilos. En su interior, un magnífico retablo y un insólito gallinero frente a la tumba del santo, que recuerdan el más famoso de sus milagros: “Santo Domingo de la Calzada, que cantó la gallina después de asada”.
Tras un paseo por el casco antiguo, nada como contemplar los viñedos que envuelven la villa y, en realidad, toda la zona, que se cubren de un color rojo intenso en el mes de septiembre.
Si hay una localidad vitivinícola por excelencia en los alrededores, esa es Haro, en cuyos límites se reúne buena parte de las bodegas con mayor tradición en España, que forman parte de la Denominación de Origen Rioja. Basta con darse una vuelta por el barrio de la Estación para darse cuenta de ello.
Allí están, entre otras, Bodegas Muga y Bodegas Cvne, que acaba de “redescubrir” una sala para la conservación de sus caldos diseñada por el mismísimo Gustave Eiffel.
Pero para arquitectura moderna la que nos regala la Bodega López de Heredia, en cuyo precioso edificio modernista se ha inaugurado una vinoteca realizada por la arquitecta iraquí Zaha Hadid en forma de decantador.
Ya en La Rioja alavesa, es imprescindible visitar Elciego y Laguardia, con unas bodegas, Ysios, diseñadas por Santiago Calatrava.
Santo Domingo de la Calzada rememora la vida y milagros del santo durante cinco días, entre el 10 y el 15 de mayo. Las mozas reparten molletes por las casas y las esposas de los cofrades salen en procesión. El fin de fiesta lo marca el Almuerzo del Santo: guiso de garbanzos con carne, pan y vino.
Cráteras griegas con la imagen de Dionisos, mosaicos con uvas, bacanales talladas en marfil y hasta un Picasso. Todo esto y mucho más es lo que ofrece el Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco -en Briones–, que reúne piezas de valor y objetos curiosos que permiten realizar un viaje por la Historia del vino.






