lunes, 04 de febrero de 2008 8:00
Felipe Sánchez Barba
Niños sin humo
Hace unos días tuve la fortuna de encontrar a la salida de Cáceres un
lugar donde junto a mi mujer y mi hijo, pudimos comer en paz, y digo
comer en paz porque eso es lo que sentí cuando nos sentamos a la mesa y
no nos sentimos rodeados de columnas de humo y de olores nocivos que
"sin comerlo ni beberlo" te tienes que tragar en muchas ocasiones.
De los 365 días y seis horas de media que tienen los años, la práctica
totalidad de ellos tienen asignado además de un santoral concreto,
también una o dos causas reivindicativas, que suponen que durante ese
día todos nos detenemos un poco a reflexionar, reivindicar o
recordarlas, para con ello hacer memoria, balance o análisis de la
misma. Hoy, le toca el turno al cáncer, esa enfermedad que tanto daño
está causando y donde todos y cada uno de nosotros podemos hacer mucho,
por ejemplo intentando prevenir el contacto de nuestros pequeños con el
humo del tabaco, asunto este que centra la campaña de este año, y que
según datos obtenidos de la propia web de la
Asociación Española Contra el Cáncer,
supone que 700 millones de niños respiran aire contaminado por el humo
del tabaco, y evidentemente quien tiene la culpa no son ellos,
inocentes criaturas, sino quienes les meten en la boca del lobo y
quienes de manera irresponsable les llevan a bares, restaurantes o
garitos que son verdaderas saunas de gases nocivos, y todo un riesgo
para su salud.
Por tanto, aprovechando este espacio que nos brinda la blogosfera, mi
aportación en este día no es otra que la de sumarme a la campaña, y
llamar la atención a quienes tienen el compromiso y la responsabilidad
de velar por la salud de los pequeños, que lo hagan y que antes de
llevarlos a ciertos lugares, e incluso a fumar delante de ellos, se lo
piensen dos, o las veces que haga falta.
Si queréis podéis visionar el
vídeo de la campaña.