Me lo contaron y todavía no me lo creo. Después de lo que dije de los eavis, la realidad superó mis peores expectativas. Vayamos al recuento de casos atendidos en el hospital de campaña instalado donde lo de Iron Maiden:

GOLPES POR PELEAS 0

PINCHAZOS                  0

COMAS ETÍLICOS         0

 LIPOTIMIAS                 100 (+ o  -)

ATAQUES DE ANSIEDAD POR AGLOMERACIÓN DE GENTE   30 (+  o  -)

El milenarissssmo, el apocalipsis está aquí. Lipotimias y ataques de ansiedad porque había mucha gente. Eso es todo en un concierto de hard. Será un concierto de hard, pero el público era blandiblú. Pero hay mas, se vio luego al os eavis en la plaza de España, bien tempranito (no aguantarían más ruido) sentados en las terrazas bebiendo zumos y mirindas. No puede ser real, esto tiene que ser un montaje, una conspiración de los defensores del pijipop más ñoño para hundir el heavy. Ya no me fio siquiera de que fueran los Maiden. Fijo que eran descartes del casting de OT disfrazados. Si no, que vergüenza, tio.

Si señor, como alguien me dijo (creo que fui yo mismo) soy un tio mediático que enamora la cámara. Estoy en una tertulia de Canal Extremadura, por la mañana, en El día es nuestro. Lo peor que tiene es que empieza a las nueve y cuarto, y eso quiere decir que tengo que estar en la tele a las ocho y cuarto y eso quiere decir que tengo que salir de casa a las siete y media y eso quiere decir que tengo que levantarme a las siete menos cuarto. Soy de poco madrugar, siempre lo he sido. Cada vez que alguien me dice lo bonito que es ver amanecer le digo que bueno, que seguramente, pero que como amanece todos los días, ya tendré oportunidad de verlo, y que quizá sea más bonito verlo si te quedas toda la noche en danza y ves salir el sol y te acuestas.

Como una de las cosas por las que tengo que estar tan pronto es para el maquillaje, ya comenté que conmigo se saltasen ese paso, que yo lo que necesito es una restauración completa, pero no me han hecho caso.

Debuté el otro día, viernes. Los amigos que me vieron, que para eso son amigos, me dijeron que estuve muy tenso y nervioso, que no parecía yo. Eso es la forma amable de decir que estuve fatal. He de decir en mi descargo que era mi primera vez y no sabía muy bien cómo funcionaba a aquello (detrás de las cámaras había continuos movimientos, gestos, señales... que me despistaban continuamente). También tengo que decir que me colocaron en un extremo de la mesa y la regidora me dijo que no me girase demasiado, que no ofreciese mucho perfil. Lo entiendo, porque si yo me pongo de perfil tapo al resto de los contertulios. Peor lo pasó mi compañero de tertulia Joaquín, sentado en una especie de taburete con brazos, a medio metro de la mesa, y avisado (como el resto) de que no podía mover el asiento porque estaban marcados para cámara los lugares. Ni llegaba para apoyarse en la mesa ni tenía distancia para apoyar los papeles en las rodillas, así que estuvo haciendo equilibrios todo el rato.

Por cierto, una pregunta, ¿a que las camisas de cuadros o rayas dan muy mal en televisión? Es que tuve una discusión doméstica por eso, y me tacharon de tiquismiquis.

Afuera parte de todo eso, del madrugón, del despiste, de que tenía un dolor de garganta y oidos que no se lo deseo ni a mi peor amigo, la experiencia fue buena y repetiré. Ya veréis cuando coja confianza. Me sorprendió la sintonía y el ritmo que había en el plató, todo muy rápido, todo muy coordinado. Pese a la tensión y los nervios (ellos también casi debutaban) todos los que participan en el programa haciendo cualquier función estuvieron muy atentos, amables y contribuyeron a que los pardillos como yo cogiesen más confianza.

A ver si me asiento. Preveo que a la vuelta del verano tendré mi propio show, una cosa original y nunca antes hecha en televisión: yo solo, un plano continuo fijo sobre mi, tertulianos que serán posters recortados a los que no daré nunca entrada y yo hablando y hablando todo el rato. Reventaré los shares, a mi lado, la final de la Eurocopa será como la audiencia de un programa de Sánchez Dragó frente a un Madrid-Barça. Si alguien quiere una entrevista, que la pida ahora. Luego seré un divo y no las concederé. Tomad nota Daydi, todavía podéis ficharme, no digais que no avisé.

Oleadas de camisas negras invaden Mérida. Acuden a ver a los Iron Maiden (pronunciar aironmaiden, creo). Las buenas gentes del lugar se ocultan en casa, no dejan a sus hijas salir a la calle, hordas de melenudos se adueñan de la ciudad, beben, fornican, buscan bronca... Pues no.

La verdad es que había más entradas que greñas. La verdad es que habían tomado el aparcamiento de Carrefour pero estaban todos sentados tranquilamente ¡bebiendo coca-cola!. La verdad es que lo más fuerte que les vi comprar (ojo, comprar, no llevarse por el morro ostentoreamente que diría Gil) fue ¡ron miel! Ni destrozaron, ni avasallaron, ni escandalizaron. Paseaban por las calles más barrigas que tatuajes. Me decía mi sobrino "¿estos son los temidos heavys?" No, estos son eavis, si acaso.

No quise ir al concierto. Me aterraba la idea de que alguien en mitad de una canción pidiera a los Iron por favor que bajasen la música, o coreasen que querían que tocaran Paquito el chocolatero o una balada para encender los mecheros. Me horrorizaba la idea de que la policía tuviese que emplear el material antidisturbios para hacer que saltasen un poco y se oyese algún grito.

Si he de elegir entre ellos y el rock, elegiré mi perdición. No sé si el heavy a muerto, pero sí sé que los eavis ya no son lo que eran.

Acabo de leer en el periódico que los periodistas cacereños (todos compañeros y muchos de ellos incluso amigos) han dado sus premios Pata Negra y Pezuña que otorgan, el primero, a quien facilita su labor profesional, y el segundo, a quien la traba.

Respecto al premio positivo, al haber tenido poco trato con los galardonados no puedo opinar. Sí he de confesar en cambio que el negativo me ha sorprendido. Como no puede ser de otra manera, opino desde mi experiencia (y mi libertad) personal, y creo que en este momento la Junta no se distingue precisamente por su opacidad informativa, antes al contrario. Cierto es que hasta hace unos años había un sistema de comunicación que me gustaba más, el de un periodista de referencia de cada consejería en el gabinete de prensa, al que te dirigías para hacer la petición sobre el asunto concreto y era quien lo tramitaba. Ese sistema se mudó a uno por e-mail donde ya no sabes quién ha visto tu solicitud de información y si se ha tramitado o no, con qué celeridad, etcétera. Es decir, hablando en plata, no sabes con certeza a quién darle el coñazo para que atiendan tu petición.

Quizá lo ideal sería una combinación de ambos: e-mail para que quede constancia de tu petición y periodista de gabinete de referencia sobre tu asunto. Pero como digo, este sistema (de enorme burocracia según mis compañeros de Cáceres) no es nuevo, y si algo se puede decir (desde mi experiencia, repito) es que los nuevos usos implantados por Fernández Vara han virado justo al revés de lo que opinan mis compañeros de Cáceres, es decir, el acceso a la información se ha agilizado, incluso se ha agilizado el no acceso, esto es, que sabes de inmediato si no te van a contestar. Recuerdo que antes pocas veces te decían "no" aunque fuera "no", y eso hacía que tuvieses que aguantar la información hasta bien entrada la noche, no fuera a ser que hubiese respuesta a última hora. Eso ya no pasa: si te van a contestar, te lo dicen, y si no te van a contestar ese día o nunca, también.

Otra cosa positiva es que todas las consejerías tienen un periodista en su organigrama. De este modo, lo habitual en los casos de que urja la información es mandar el e-mail al gabinete y llamar o mandar un e-mail al periodista de la consejería en cuestión para ponerle sobreaviso y que vaya tramitando tu solicitud sin esperar a que le llegue la comunicación desde el gabinete.

Por todo esto, creo yo, si algo se puede decir ahora de la Junta es que ha mejorado notablemente no sólo el acceso a la información, sino el trato a los profesionales. ¿Que hay incompetentes? Como en todos sitios. ¿Que hay quien sigue viendo al periodista como potencial enemigo? Cierto, pero se impone, creo yo de nuevo, el criterio de Vara, que es que la peor información posible, el peor daño que se puede hacer a la Administración, es que salga una información parcial porque la Administración no ha facilitado su versión o sus datos. Era una política que ya impuso durante su etapa de consejero de Sanidad y que ahora ha trasladado a todo el gobierno.

Trabajé durante muchos años como informador de local, y claro, el acceso a las fuentes era mucho más sencillo: acudías al ayuntamiento o te apostabas en la plaza de España y abordabas al concejal en cuestión. Pero es impensable que eso se pueda trasladar, por ejemplo, al presidente de la Junta (aunque de hecho puede hacerse y se hace, porque él se presta, y ahí entra la responsabilidad del periodista de no andar llamando para cualquier zarandaja) y que se pase el día atendiendo llamadas o visitas de periodistas sin concertar cita para contestar a todos los temas que vayan surgiendo. Tendríamos que nombrar dos presidentes: uno para los periodistas y otro para gobernar.

Con los consejeros ocurre tres cuartos de lo mismo. No voy a dar nombres, pero recuerdo que hace años en las ruedas de prensa de quien ejercía como portavoz del gobierno, si preguntabas algo que no venía en el guión, o se salía por la tangente o simplemente daba la callada. Ahora, si no dispone de los datos solicitados te lo dice y se compromete (y cumple) a hacertelos llegar más tarde.

Hablo desde mi experiencia (16 años, la mitad en local y la mitad en región) y desde esa experiencia tengo que decir también que no me parece justo que entre los Pezuñas más votados esté Miguel Piedehierro. Creo que es igual o más injusto que el "premio" dado a la Junta. A Piedehierro lo conozco desde antes de entrar en el gobierno regional de la mano de Quintana en la Consejería de Agricultura. Le consideraba y le considero una buena persona y un buen periodista. Nunca he tenido un problema con él desde que ejerce junto a Vara. Al revés, le he llamado a deshora, en fines de semana, cuando estaba con su familia en un día de campo..., en fin, cuando ha surgido. Jamás ha puesto trabas y jamás ha dejado de contestar a una petición, aunque fuera para decirme que "lo mío" no podía ser. Ni su carácter ni las indicaciones que tiene de quien le nombró casan con el tipo de periodista de gabinete colocado para bloquear la información. De verdad que no entiendo esa referencia de mis compañeros de Cáceres. No es sólo porque por amistad tienda a defenderle, sino porque mi experiencia profesional apunta en sentido contrario, que uno ya ha conocido varias personas en puesto similar y sabe de lo que habla.

En fin, cada uno cuenta la fiesta según le va: en mi romería hizo buen tiempo, y a mis compañeros de Cáceres les ha llovido en su feria. Pero eso no es culpa de Miguel, debe ser cosa del calentamiento global.

¡He vuelto! ¿Que por qué he tardado tanto? Podría decir muchas cosas, poner muchas excusas, pero la verdad es que no he escrito antes porque no me ha dado la gana. Es cierto que he andado bastante ocupado: chanfaina, camino, romería, comuniones varias, algo de trabajo, algo de chinchorreo, recoger un premio (no, no voy a decir que no lo merezco, porque como dijo alguien "la falsa modestia es la soberbia de los mediocres", y yo de mediocre, na de na). ¿Que por qué he vuelto, entre otras cosas porque mi mujer me dijo que estaba harta (no usó exactamente esa palabra) del Ira y soberbia. ¿Que para qué he vuelto? Yo que sé...

 MI IDEA DE ESPAÑA. Nadie se asuste, no voy a iniciar una disquisición sobre nación, nacionalidad, territorio, estado, identidad... No. Resulta que mi hijo me ha regalado (y colocado en el coche) una bandera de España del tamaño de un folio. Resulta que desde que la llevo la mayoría de los comentarios han sido del estilo de "anda, te has vuelto facha". No sé si me he vuelto facha, si ya lo era, si no me he vuelto, si me volveré o me revolveré. En todo caso, nada tendría que ver, digo yo, con llevar una bandera de España en el coche. A ver si resulta que también le vamos a regalar a los fascistas una cosa que es de todos.

MI IDEA DE  LAS VACACIONES: Dice El Hombre Secuestrado que Truñito asegura que consigo que mis vacaciones duren 40 o 60 días en vez de un mes. Realmente la idea no es de Truñito, sino del Desabrochao. Es posible que yo juegue a la oca con el calendario para estirar las vacaciones, pero aunque durasen seis meses no compensarían el exceso de horas habitual, ¿é o no é? Además, el Desabrochado me increpa cada vez que puede diciendo que busco excusas automóviles para llegar a deshora, pero nunca he llegado al extremo de excusar mi demora con argumentos tan peregrinos como "me ha atropellado un jabalí" ¿é o no é?

MI IDEA DE LA VENTA DEL PERIÓDICO: Dice Ibarra que Gallardo ha comprado Zeta. Dice Zeta que están hablando pero aún no se han casado. ¿Qué es lo que yo sé? Sé que el cura aún no le ha dicho a Gallardo lo de "puedes besar a Zeta" pero que, salvo sorpresón, no se tardará. ¿Quién miente? Ibarra dice que Gallardo ha comprado Zeta, y es verdad. Zeta dice que no se ha firmado el contrato, y es verdad.

MI IDEA DE LA REFINERÍA: No voy a hablar de este tema. ¿Que me he acojonao? Piensa lo que quieras. No voy a hablar porque desde que se supo lo de la compra de Zeta, cada vez que he comentado algo que ya decía antes, que es que soy fundador y único miembro de la plataforma REFINERÍA DEPENDE, tengo que escuchar el soniquete de que me estoy situando para agradar a los nuevos dueños. Lo curioso es que suelen ser los mismos que cuando les comentaba antes lo de mi plataforma me decían que yo no quería el progreso de la región, porque si lo quisiera me habría apuntado a los del SÍ.

MI IDEA DE LAS ROTONDAS: El otro día pasé por el arranque de la calle Marquesa de Pinares, junto a la Torre de Mérida. Han puesto allí una cosa, que según el concejal de tráfico no es una rotonda, sino algo así como un "dispositivo de distribución del tráfico", que hablando en plata es una rotonda del tamaño de una moneda de euro. Mientras, sigue la demencial distribución de horas de carga y descarga en el centro, atascando el tráfico con furgones de reparto todo el día. Todo sea por los aparcamientos de pago y la recaudación en multas.

MI IDEA DE DAYDI: Primera aparición, primer premio. No les han dado pelas, pero ahí está lo que hay. Si a esta gente los dejasen trabajar y desarrollar sus ideas sin filtros de personajillos que se creen que van a inventar lo ya inventado, pegarían un salto que dejaría tiritando a más de uno. Menos mal que pronto se abrirán más canales y en alguno seguro habrá alguien con criterio que sepa ver lo que todos ven menos quien tiene que verlo.

MI IDEA DE LA HIPOCRESÍA: No estoy muy al tanto, nunca lo he estado, de las andanzas de la jerarquía de la iglesia ni he entendido nunca por qué a quienes les importa un pepino lo que digan los curas se escandalizan tanto y actúan como altavoz cada vez que algún prelado suelta una "obispada". Me llamó la atención el anuncio de que la sobrina de Rouco, Magdalena de nombre, salía desnuda en Interviú y denunciaba la "hipocresía" de su tío cardenal (y carnal). Esperaba yo que Magdalena hiciese grandes revelaciones sobre su tío: que guarda videos de porno gay en la sacristía, que es dado a la pedofilia, que participa en tríos con monjas,... yo que sé, algo. Que decepción, y no lo digo sólo por el desnudo. Magdalena decía cuatro simplezas para justificar un texto con el que acompañar las fotos. Lo único que se puede sacar en claro es la hipocresía de la sobrina: si su tio no fuese quien es, ella no podría posar para la revista ni pagando, y en cambio el nombre de su tío le ha valido para hacer caja. Sólo por eso, Magdalena, perdónanos nuestras deudas...

MI IDEA DE UN FRIKI: Veo un fragmento de un programa rosa donde una tertuliana, Chelo García Cortés, presenta un libro titulado Yo Acuso. Con semejante título, me quedo viendo porque espero que responda si no a la profundidad e inteligencia, sí a la intencionalidad del escrito del mismo nombre sobre el caso Dreyfus, que costó a Zola el exilio y posiblemente la vida. Espero que la susodicha destripe a la prensa del corazón, sus manejos, sus connivencias, sus abundantes miserias... Horrible decepción, la susodicha se limita a defender a cuatro personajes que cuentan con su placet: Isabel Pantoja, Carmina Ordóñez, Rocío Jurado y Encarna Sánchez. Al resto que les den por culo. No denuncia sus propios manejos ni los que conoce por su larguísima trayectoria, no da un nombre, no, no vaya a ser que pierda pie en este mundillo de frikis contra frikis continuamente retroalimentado que muy habitualmente se lleva por delante a gente decente. He pensado en recurrir a  la ouija para ver si resucito un rato a Zola y le da dos hostias.

Bien, se acabó por hoy, que tengo que currar. Espero sus comentarios respetuosos y favorables. Los otros se los ahorran, que está la cosa muy mal y no hay por qué ser falagaó, como dicen en mi pueblo.

Por cierto: vendo papeletas a un euro para una rifa de un surtido de productos extremeños. La causa no puede ser más noble: conseguir que un equipo extremeño de fútbol base (alevín) participe en un torneo internacional este verano. Vale, mi hijo mayor está en ese equipo, pero eso no desmerece mi noble gesto y si crees que lo desmerece me da igual mientras compres papeletas ¡QUE SOLO ME QUEDAN 90! ¡ME LAS QUITAN DE LAS MANOS!

He pasado la Semana Santa en Valdelacasa del Tajo, una población cercana al embalse de Valdecañas, en el corazón de Los Ibores. Han sido unos días de tranquilidad, de buena compañía, buena comida, paseos, excursiones, y sobre todo un trato inmejorable por parte de nuestros anfitriones, pese a los desbarajustes que ha podido causarles el desembarco en su hogar de dos docenas de personas, incluyendo un tropel de chiquillos.

Durante la estancia, dos cosas me llamaron poderosamente la atención, una en positivo y otra no tanto. La primera fueron las procesiones: estabas viendo en televisión el espectáculo religioso-turístico-folclórico de muchos de los desfiles que se celebran en España y de pronto salías a unas calles donde en todas las casas se habían apagado las luces, y la oscuridad sólo la rompían a duras penas el débil alumbrado público y las velas y faroles colocados en todas las ventanas. Delante el paso de Jesús amarrado a la columna. Unos metros por detrás, el del Nazareno con la cruz a cuestas, y cerrando el de la Virgen. Acompañándolos, cientos de personas –lo que es mucho decir en un pueblo cuyo padrón no llega a las 500 personas—que rodeaban las imágenes sin guardar filas, en absoluto silencio y la mayoría con faroles encendidos. No había Crucificado (creo que es la única Semana Santa sin esta imagen) y alguien comentó socarronamente que es porque se trataba de un pueblo civilizado que había abolido la pena de muerte. Parece que el motivo real es algo más material, la falta de fondos para comprar esta imagen. Esta ausencia ni restaba solemnidad a los desfiles ni parecía importar a los que acompañaban la procesión.

Tras recorrer el pueblo, la procesión volvía a la iglesia. Aquí fue donde me llamó la atención la segunda cosa, la menos agradable. Alguien nos sugirió que entrásemos pese a la cantidad de gente que ya había dentro, porque el templo era muy bello, especialmente el ábside. No pudimos verlo. La iglesia es pequeña y estaba llena. Apenas entramos apareció un sacerdote joven por la parte del altar que se acercó al micrófono ubicado en el atril y tronó sin disimular su ira: “¡Silencio! ¡Estamos en la casa de Dios!”. Lo cierto es que no vi en ningún momento falta de respeto, jarana o cualquier otro gesto o actitud que hubiese dado lugar al cabreo del cura. Es verdad que la gente hablaba y comentaba, pero en un tono bajo, el que se adopta involuntariamente al entrar en un recinto como aquel. Ante la andanada del sacerdote, la gente bajó aún más la voz, pero no pareció suficiente: “¡He dicho que guarden silencio!”, increpó ahora, y acto seguido, para sorpresa y enfado de los allí presentes, nos dejó a oscuras.

Creímos que sería un error o un accidente y permanecimos en el lugar unos minutos. Si mirábamos hacia al atril, a la débil luz de una capilla podíamos distinguir al cura con las dos manos apoyadas en el borde mirando a izquierda y derecha entre desafiante y desabrido. Al final todos optamos por irnos, y momentos después salió él, dio un portazo, echó la llave y revoloteó sus sotanas entre los que estábamos en la plaza sin dignarse a dirigir a nadie la palabra. Recordé que antes alguien me había comentado que este sacerdote, llegado no hace mucho, se había ganado ya la antipatía de la gente, y que había protagonizado escenas como decir en la consagración que quien no padeciese artritis, reuma o cualquier otra enfermedad similar tenía que arrodillarse obligatoriamente. Entonces no lo creí, pero visto lo visto, ya lo dudaba.

Si alguno de los presentes en la plaza hubiese sido la mitad de maleducado que el cura podría haberse dado lugar algún incidente. Afortunadamente no fue así, pero sí quedó la indignación de conocer a quien parecía creerse por encima no sólo del bien y del mal sino a salvo de las más elementales normas de cortesía, y encima, por mucho que él lo crea, ni siquiera es su casa, sino un recinto que se le cede para que cumpla una misión, no para que ahuyente a la gente. Ira y soberbia, mal cóctel para un sacerdote.

Por lo demás, todo magnífico. Incluso a la vuelta, a la altura de Navalmoral (12.30 de la mañana del domingo) tuvimos ocasión de compadecer a los que trataban de entrar en Madrid, porque hasta esa altura llegaba el atasco.

ETA ha asesinado a una persona. Nada nuevo. ETA quiere alterar el desarrollo normal de una sociedad democrática. Lo de siempre. ETA ha buscado una fecha para que su crimen tenga más repercusión. ¿Qué cabía esperar?

No me merece la pena incidir ni en el hecho de que se firme otra declaración de buena voluntad y unidad frente al terrorismo que no vale ni el papel en el que está escrita, ni que determinados medios de comunicación (por no decir todos) estén arrimando el ascua a su sardina partidista: que si tal partido firmó pero dijo que se pusiese tal, que si tal otro firmó a la fuerza, ... vamos, de vomitar si nos quedara algo en el estómago.

¿A qué carajo vienen esos llamamientos interesados presuntamente patrióticos y  que hieden a oportunismo sobre el cadáver del último asesinado? ¡Hay que votar masivamente para demostrale a ETA que...! ¡Cada cuál tiene que hacer lo que tenía pensado sin variar su voto o su no voto para que ETA vea que no tiene capacidad para torcer la voluntad de...!

¿Demostrar a ETA qué? ¿Que ETA vea qué? ¿Alguien cree todavía que a ETA le importa el rechazo de los ciudadanos y las demostraciones de este rechazo? ¡¡a la mierda todos!! Los ciudadanos son mayorcitos y no necesitan tutelas y menos tutelas interesadas. Que cada cuál obre en conciencia: si alguien decide que tras el atentado es más necesario que nunca ir a votar, pues que lo haga; si alguien cree que el atentado no debe cambiarle su intención, que la mantenga, y si alguien piensa que debe cambiar el voto, que lo cambie. Déjennos en paz de una vez, que somos, al menos, tan maduros en democracia como ustedes.

 

Al margen de esto: hombre secuestrado: creo que tienes el síndrome de Estocolmo, y por eso te sigues llamando así cuando eres todo lo libre que puede ser uno sin infringir la ley. Respecto al rubio que dices, me importa una higa lo que le ocurra. Respecto a la columna, no puedo hacerla precisamente por lo que dices del lápiz afilado, no me deja utilizarlo ese al que ha gustado tanto que lo ha incorporado a su cuerpo. Respecto a Diego, repito que no está gordo, que las cámaras engordan. Por cierto, ¿a qué hora es el programa de los 2d?

 Veo una encuesta de El Periódico de Andorra (como no está en España puede saltarse la absurda norma de no publicar encuestas la semana antes de las elecciones) que dice que Zapatero se recupera tras el bache en intención de voto que sufrió después del segundo debate y aventaja a Rajoy en 3,4 puntos.

Estupendo, si no fuera porque tras dicho debate --que según el mismo periódico ganó Zapatero por 15 o 20 puntos (¿eso es un bache?)-- se dio una encuesta que decía que terminado el debate ZP aventajaba a Rajoy en más de 5 puntos.

Coño, no es que uno tenga mucha memoria, es que se ha dicho una cosa y la contraria en sólo cuatro días. ¿Qué pasa entonces?

1-La dos encuestas son ciertas y falla el titular, en realidad es Rajoy el que se ha recuperado.

2-La primera era cierta y la segunda no, y la ventaja es de 5 puntos.

3-La segunda es cierta y la primera no, y Zapatero perdió el debate pero está recuperando el terreno.

4-Ninguna de las dos encuestas son ciertas: si se manejan márgenes de error de +/- 3,5 o 4 puntos, no puede decirse que uno gana por tres puntos o cuatro, ya que la horquilla de error (siete puntos en el primer caso y ocho en el segundo) es mayor que la diferencia entre los dos partidos.

 

Otra hipótesis: en realidad las encuestas no son para informar, sino para orientar el voto. Alguien quizá se dio cuenta que dar una ventaja excesiva a Zapatero podía desmovilizar algunos votos socialistas porque ya estaba ganado y está recogiendo velas aunque con disimulo, aunque sea un disimulo muy poco disimulado.

 

A LO IMPORTANTE: Hablé en el anterior artículo de Javi. Quiero decir que me ha llamado rogándome volver. Dijo que estaba dispuesto a trabajar por menos dinero y a echar más horas. Tuve que decirle que no y se echó a llorar, aunque se lo expliqué bien: no puede trabajar por menos dinero porque ya lo estaba haciendo antes de irse y no puede echar más horas que antes porque tendrían que cambiar el sistema de medición del tiempo y dar al día 25 o 30 horas. Lo siento, Javi, la vida es dura, como las piedras que ahora habitas.

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