+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

CONTINÚA EL JUICIO POR LOS RUIDOS NOCTURNOS EN LA BARRIADA CON LA DECLARACIÓN DE LOS PERITOS DEL EJECUTIVO REGIONAL

Cuatro locales de La Madrila emitían un ruido «intolerable», según los técnicos de la Junta

Midieron ocho bares de copas de la zona y dieron positivo Maquiavelo, Down, La Belle y La Cuerda. Dicen que durante las mediciones observaron que realizaban una actividad para la que no tenían licencia

 

Una imagen de la declaración de los tres técnicos de la Junta de Extremadura que declararon ayer por la mañana en el juicio de La Madrila. - FRANCIS VILLEGAS

Sira Rumbo Ortega
25/10/2017

Cuatro locales de copas de La Madrila emitían un ruido «intolerable», según se recoge en las conclusiones de un informe que elaboraron técnicos de la Junta de Extremadura después de llevar a cabo mediciones en siete establecimientos imputados. Superaban los decibelios permitidos Maquiavelo, Down, La Belle y La Cuerda; por contra cumplían con la normativa Submarino, Barroco y Latino’s. También realizaron mediciones en Pasadena Copas, pero este establecimiento no se encuentra imputado en la causa por los ruidos de La Madrila.

Ayer se reanudó el juicio con la declaración pericial de los técnicos de la Junta de Extremadura que realizaron estas mediciones, a petición de la Fiscalía Provincial de Cáceres. Fueron tres, todos ingenieros técnicos industriales y dedicados a gestionar los temas relacionados con el área de Medio Ambiente en la administración regional. Realizaron las mediciones en el año 2012, después de que la Audiencia Provincial de Cáceres ordenase el cierre cautelar de los locales por emisión de ruidos. Y las llevaron a cabo como auxilio al ayuntamiento, con el objetivo de comprobar si cumplían o no con la normativa vigente. «Lo que hacemos es someter al local a una prueba de laboratorio para comprobar si cumple o no cumple», explicaron los técnicos.

Las mediciones se llevaron a cabo por la mañana. Este hecho ha supuesto que la fiabilidad de las mismas haya sido puesta en duda al considerar que no eran un reflejo de lo que se escuchaba en la zona de La Madrila por las noches. Uno de los que las criticó fue un técnico municipal que declaró la semana pasada como testigo en el juicio. Sin embargo ayer los autores de estas mediciones explicaron que, precisamente, se llevaban a cabo por las mañanas para estudiar exclusivamente el ruido que emitían los bares y cómo influía este en las viviendas y en los locales colindantes.

De hecho, tal y como señaló uno de los técnicos, si observaban que había una obra en el exterior ordenaban pararla e incluso era posible que pidieran cortar el tráfico si este era fluido, para que no interfiriera. «Si había mucho viento o mucho ruido de pájaros se desestima la medición», aclararon.

De esta manera primero llevaban a cabo una medición en el interior de los establecimientos y después en los locales o viviendas colindantes a los mismos. Sin embargo muchas veces los propietarios de estas viviendas no eran los que habían puesto las denuncias porque les afectaba el ruido.

NO MEDÍA VIBRACIONES / En cambio el sonómetro que utilizaban tampoco medía las vibraciones que transmitía el ruido de los locales a las viviendas, ni si las medidas de aislamiento adoptadas por los establecimientos eran o no las correctas para la licencia y las emisiones de los mismos. Ninguna de las tres mediciones realizadas por las administraciones públicas (Policía Local, Guardia Civil y Junta de Extremadura) midió estas vibraciones, de las que se han quejado los vecinos afectados, tal y como han puesto de manifiesto durante sus declaraciones en el juicio.

Además de las mediciones los técnicos llevaban a cabo una inspección ocular de los bares, para analizar si la actividad que desarrollaban cumplía con la normativa y era acorde a su licencia. En este sentido aseguraron que se dieron cuenta de que algunos de los establecimientos llevaban a cabo una actividad que no tenían permitida, es decir, algunos con licencia de café bar (no podían poner música) actuaban como café bar especial porque tenían equipos reproductores. De ahí que en cada uno de ellos tomaran la decisión de llevar a cabo dos mediciones, una acorde a la licencia y otra según la actividad que ellos creían que estaba desarrollando.

En esta situación se encuentran, por ejemplo, Maquiavelo, La Cuerda y La Belle. Todos ellos, al tener licencia de café bar, podían emitir como máximo 85 decibelios. Hecha así la medición Maquiavelo y La Cuerda no transmitían ruidos (La Belle incluso así era «ruidoso»). Sin embargo estos ejercían como café bar especial, para lo que hay un límite de 95 decibelios. Aquí es cuando el ruido que emiten es «intolerable» al no tener las condiciones acústicas para ello.

El juicio se retomará hoy con la declaración de algunos de los peritos privados que contrataron los locales. Continuarán testificando el lunes y el martes será el momento de las conclusiones. Este día también se dará el último turno de palabra a los acusados (en el banquillo de los investigados volverán a sentarse todos los hosteleros, la exalcaldesa Carmen Heras y el exconcejal Carlos Jurado). Tras esto se espera que el juicio quede visto para sentencia.

Temas relacionados
 
   
2 Comentarios
02

Por animaja 15:03 - 25.10.2017

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

Supongo que el señor Saponi estaba demasiado ocupado expropiando terrenos para ampliar parques como para obligar que se cumplieran las ordenanzas, las normativas y reglamentos referentes a locales, sus clasificaciones y los horarios permitidos para ellos, porque a mi no se me engaña: la señora Heras tendrá la culpa de otras cosas, pero del desmadre del ruido el responsable fue el gobierno socialista anterior al señor Saponi, y éste por permitir semejante desmadre durante más de una década.

01

Por pagafiestas 12:32 - 25.10.2017

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

Al parecer, todo un caso lleno de despropósitos administrativos y de ineptos con responsabilidades públicas. Y de la normativa no nos olvidemos: si hablamos de altas horas de la madrugada, hasta las 6 o las 7 de la mañana en fines de semana, ¿imaginan lo que es para los vecinos soportar todas esas horas una intensidad de ruido de 85 o 95 decibelios, según se trate de café bar o café bar especial?; y eso suponiendo que no se superaran los límites tan generosos de la normativa, que es mucho suponer. En fin, lo dicho: un atentado al derecho de los ciudadanos al descanso nocturno que debe derivar en responsabilidades.