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Ganaderos cacereños aplican el pastoreo de la Patagonia para dar vida a la dehesa

Fincas seleccionadas incorporan ya este proyecto piloto que regenera los pastos y retiene el carbono. La cooperativa Actyva, la Uex y otros colectivos adaptan el método para evitar la desertización

 

Rebaño de merinas negras en la Sierra de la Mosca de Cáceres, donde algunos ganaderos han comenzado a introducir este modelo por su sostenibilidad. - CEDIDA POR ACTYVA

LOLA LUCEÑO caceres@extremadura.elperioidico.com CÁCERES
14/08/2017

Estados Unidos, Australia, África, la Patagonia Argentina... Algunas regiones del planeta se están desertizando. Fue Allan Savory el que descubrió a mitad del pasado siglo en Rodesia la razón que lo provocaba. Los animales se encontraban cada vez más confinados en las mismas zonas y producían un sobrepastoreo que agotaba las plantas. Por tanto no se debía a su cantidad (por entonces ya se habían matado 40.000 elefantes para frenar el proceso), sino a su falta de movilidad. Observando las migraciones de las especies de ungulados, que dejaban reposar los terrenos, Savory desarrolló el modelo del Manejo Holístico de Pastos. El primer rancho desértico en el que lo aplicó pasó a ser un vergel en la actual Zimbawe. El equipo Ovis 21 de la Patagonia creó el estándar de este modelo que ahora llega a la dehesa pilotado por ganaderos cacereños, incluso en la Montaña de Cáceres.

El Manejo Holístico es un concepto global. No se trata solo de recuperar los pastos. También permite reducir las emisiones de CO2 y cambiar la forma de planificar y gestionar las tierras. Es una oportunidad para sacar mayor rendimiento a las explotaciones con más empleo y prácticas sostenibles para el medioambiente. La cooperativa cacereña Actyva (profesionales que trabajan con el máximo respeto a la naturaleza) ha iniciado su aplicación junto con la Universidad de Extremadura, la Asociación Trashumancia y Naturaleza, y otros colectivos. Una docena de fincas ya están bajo estudio y los ganaderos se han formado para ello.

«Tradicionalmente el ganado se pastoreaba, de forma que el cabrero, el vaquero o el pastor decidían cada día el careo y daban tiempo de recuperación a las hierbas. Además, con la trashumancia se dejaba respirar a la dehesa en verano y a los montes en invierno», explica Gonzalo Palomo, responsable de la cooperativa Actyva. Pero desde hace medio siglo, el ganado suele vagar libre por las fincas, sean grandes o pequeñas, y los efectos comienzan a notarse también en la dehesa, aunque el deterioro haya sido más tardío. Es el momento de frenar el proceso. El Manejo Holístico de Pastos se aplica en distintas iniciativas por todo el mundo y se calcula que si llega a los 1.000 millones de hectáreas (la dehesa extremeña ocupa 3,5 millones), se revertiría el cambio climático.

¿Pero qué es exactamente el Manejo Holístico? «Consiste en respetar la recuperación del pasto para que aumente la raíz de arbustos e hierbas. Si no le damos el tiempo suficiente, la planta todavía no habrá desarrollado una superficie suficiente de hoja para captar la energía del sol y retraerá ese esfuerzo de las raíces, de modo que el suelo se va empobreciendo», detalla Gonzalo Palomo. «Pero si le damos margen, comenzará la fotosíntesis en toda su expresión, el crecimiento de la planta será exponencial, conseguiremos multiplicar la producción de forraje, habrá más comida para los animales y crecerá la raíz, de modo que captará mejor los nutrientes y el agua, e incorporará más carbono al suelo, lo que beneficiará al medioambiente», subraya. En definitiva, ventajas para la naturaleza, los animales, la producción de la finca y el propio ganadero.

Es más. Si el propietario del terreno demuestra que por este sistema retiene mayor carbono en el suelo, logrará acceder al llamado Mercado Voluntario del Carbono, obteniendo fondos y buenos canales de venta de sus productos.

La cooperativa Actyva, junto con la Uex y el resto de asociaciones, han adaptado por primera vez el Manejo Holístico a la dehesa, un proyecto financiado en su inicio por Agrotech y actualmente por la fundación suiza Mava, que aporta 105.000 euros. «Colaboramos con entidades que aplican este modo de pastoreo en todo el mundo como estrategia para combatir el cambio climático, mejorar la rentabilidad de las explotaciones y la calidad de vida de las comunidades rurales, puesto que genera empleo y favorece la participación colectiva en la gestión de los rebaños», indica Palomo.

Ya están seleccionadas una docena de fincas piloto en las que ha comenzado a introducirse el modelo, la mayoría en Cáceres pero también alguna en Salamanca, Portugal y Badajoz. Se estudiarán los efectos del Manejo Holístico en comparación con las fincas aledañas, pero también las consecuencias de la presencia continua de animales en una zona (redileo), las diferencias que provocan vacas, cabras y ovejas en el suelo, cómo influyen dichas especies en la dehesa, o los efectos del abandono de ésta.

AYUDA FINANCIERA / Además del plan del pastoreo, el proyecto incluye la creación de un plan de infraestructuras y otro financiero que ayudarán a los ganaderos que así lo deseen con los preparativos e inversiones para aplicar este modelo. «No es necesaria una finca amplia, la superficie no resulta prioritaria, pero hay que procurar tener una serie de espacios cercados y gestionarlos con cuantos menos lotes de animales mejor, porque así aumenta el tiempo de recuperación de los pastos», señala el responsable. «Como mínimo se deben crear 4 ó 5 cercas, lo ideal serían unas 18, que pueden ser fijas o con pastor eléctrico, una opción que abarata los costes y permite movilidad», aconseja.

Los ganaderos cacereños se han formado desde hace año y medio en cursos impartidos por el propio Pablo Borrelli, agrónomo argentino con mucho peso en el desarrollo de este pastoreo. Algunos ya están incluso acreditados como educadores en la materia. «La mayoría son ganaderos convencionales, el sector ve esta alternativa con buenos ojos y hay satisfacción con los primeros resultados», concluye Gonzalo Palomo.