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EL SERVICIO EXTREMEÑO DE SALUD (SES) PUSO EN MARCHA EL PROGRAMA EN JUNIO DEL AÑO PASADO EN EL COMPLEJO CACEREÑO

El hospital de Cáceres ahorra 179.000 euros con un plan que impulsa el buen uso de los antibióticos

Desde su implantación se ha reducido en un 10% su consumo y ha aumentado la curación de los pacientes. El objetivo ahora es llevarlo a los centros de salud, donde más se prescriben estos fármacos

 

En la fotografía, el equipo que compone el Programa de Optimización de Antimicrobianos, ayer en el laboratorio del hospital San Pedro de Alcántara. - JOSÉ MANUEL RUBIO

Sira Rumbo Ortega
15/03/2017

El complejo hospitalario de Cáceres ha conseguido ahorrar 179.035 euros en gastos de farmacia con la puesta en marcha de un plan que impulsa el buen uso de los antibióticos. El Programa de Optimización de Antimicrobianos (Proa) se inició en junio pasado y en los primeros seis meses ha conseguido que el consumo de estos fármacos se reduzca un 10%, a la vez que se ha aumentado un 25% la mortalidad de las bacterias que provocan las infecciones. Por el momento se trata de un plan que funciona en los hospitales pero el objetivo es implantarlo en los centros de salud, que son los lugares donde más se prescriben estos medicamentos.

El programa está formado por un equipo multidisciplinar integrado por facultativos y residentes de los servicios de Medicina Interna, Farmacia Hospitalaria y Microbiología Clínica, en colaboración con Medicina Preventiva y las Unidades de Críticos, coordinados por el doctor Juan Luengo. Nace a instancias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que alerta de que la resistencia a los antibióticos es hoy una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo.

El problema de la resistencia a estos medicamentos, añade la OMS, aunque es un fenómeno natural, se ve agravado por el uso indebido de estos fármacos en el ser humano. Esta situación prolonga además las estancias hospitalarias, incrementa los costes médicos y aumenta la mortalidad. Ante esta realidad en algunos países las administraciones han obligado a la implantación de estos programas. No es el caso de España, aunque en muchas ciudades ya se han puesto en marcha planes que ayuden a hacer frente a este problema.

Según explica el coodinador del programa en el complejo hospitalario cacereño, Juan Luengo, el servicio se encarga de ofrecer asesoría y dar recomendaciones sobre la prescripción de los antibióticos a los pacientes ingresados en el hospital (atienden a una media de 25 enfermos al día). Este programa lleva a cabo un estudio y un seguimiento de los pacientes con un tratamiento prolongado (se considera prolongado cuando dura más de siete días) y de los enfermos a los que se les ha prescrito lo que se conoce como fármacos de amplio espectro, es decir, los que intentan combatir varios tipos de gérmenes. Estos últimos son precisamente los más dañinos y los que a la larga pueden provocar resistencia a las bacterias. Para evitar el uso de estos medicamentos los especialistas recomiendan realizar cultivos de sangre, que permiten conocer el tipo de germen que provoca la infección, con el objetivo de tratarla con el antibiótico específico que mate esa bacteria. En el programa también ofrecen asesoramiento en la prescripción de estos fármacos a todos los facultativos que lo soliciten.

90% de aceptación / La actividad del programa ha sido de una media de 25 pacientes al día y hasta ahora sus recomendaciones han tenido una aceptación de en torno al 90% por parte de los médicos prescriptores. Daptomicina, Ertapenem, Linezolid y Meropenem han sido los antibióticos de amplio espectro cuyo consumo más ha descendido en los dos hospitales de Cáceres.

La evolución positiva del plan ha permitido aumentar el catálogo de prestaciones realizadas por el equipo. Así, actualmente se supervisan, además de las bacteriemias (bacterias en sangre), todos los cultivos exudados (cultivo de garganta). Más adelante esperan poder estudiar también los análisis de orina y los esputos. Se ha creado asimismo una alerta nueva desde Farmacia para controlar a los pacientes en tratamiento antobiótico de Meropenem (para tratar meningitis y neumonía) y Piperacilina-Tazobactam (contra la neumonía o las infecciones del tracto urinario o intraabdominales).

Por el momento el programa solo se está llevando a cabo en pacientes adultos, con el objetivo de poder ampliarlo a las áreas de pediatría y neonatología. Para ello sería necesario que los especialistas en los más pequeños pasaran a formar parte del equipo. El objetivo principal es lograr implantar este plan en los centros de salud de atención primaria, donde más se prescriben los antibióticos. «Queremos que esto se consolide. A cuantos más pacientes lleguemos, mejores resultados. Hasta ahora estamos mejorando la salud y el pronóstico de determinadas infecciones», indica el doctor Juan Luengo.