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CONTINÚA EL JUICIO POR LOS RUIDOS DE LA MADRILA EN EL JUZGADO DE LO PENAL NÚMERO 2 DE CÁCERES

«Quien diga que los ruidos crecieron a partir de 2007 y 2008 está mintiendo»

Una vecina se desliga de la querella por considerar que era desproporcionada. Según el exjefe de la Policía Local, Emeterio Corchado, que declaró ayer

 

Uno de los vecinos, durante su declaración ayer en el Juzgado de lo Penal Número 2 de Cáceres. - FRANCIS VILLEGAS

Sira Rumbo Ortega
17/10/2017

El problema de La Madrila ha permanecido desde siempre y se agudizó en el 92 con los incidentes de desorden público. El problema lleva más de 30 años, no es de 2007, quien diga eso no dice la verdad». Son palabras del que fuera jefe de la Policía Local entre marzo del 2009 y septiembre del 2014, Emeterio Corchado, que declaró ayer en calidad de testigo en una nueva sesión del juicio por los ruidos de La Madrila.

Señaló que uno de los principales problemas de la zona era la aglomeración de gente en la plaza de Albatros, donde se concentraban «miles de personas» los fines de semana. «Esto ocurría -dijo- porque la normativa de la Junta permitía abrir a los locales cuatro horas después de que hubieran cerrado y la gente esperaba en la plaza», añadió. De hecho manifestó que tan «habituales» eran las denuncias de los vecinos por el ruido en los establecimientos como en la calle. Sin embargo reconoció que la policía «poco» podía hacer porque resultaba imposible «desalojar» la plaza.

En este sentido, afirmó que la exalcaldesa Carmen Heras (imputada en este proceso junto al fue su concejal de Seguridad Ciudadana, Carlos Jurado) prohibió abrir a los locales con licencia de café bar hasta las 9.00 horas y debían hacerlo, además, sin equipos reproductores de música. Y añadió que a pesar de sucederse problemas de orden público (peleas, agresiones con arma blanca e incluso una muerte en una ocasión), la Policía Nacional no llevaba a cabo un control en la zona, cuando se trataba de incidentes que eran de su competencia.

Por otro lado aseguró que con el exconcejal Carlos Jurado solía celebrar reuniones en las que trataban el problema, que «preocupaba» al equipo de gobierno. «Todos los domingos por la mañana le llamaba para informarle de cómo había transcurrido el fin de semana», dijo Corchado. Y añadió que Heras tomó ciertas medidas que ningún otro alcalde hizo, como -mencionó- la nueva ordenanza o el corte al tráfico de la calle Santa Teresa de Jesús.

En cuanto a los expedientes aclaró que el encargado de iniciarlos y de impulsarlos era el técnico municipal, Javier Alonso. Jurado era el instructor de los mismos y Heras la encargada de sancionar o no, como «máxima autoridad responsable». Fue preguntado asimismo por el sonómetro que utilizaba la Policía Local para llevar a cabo las mediciones. «Era nefasto», sentenció, haciendo referencia a que tenía muchos problemas y se estropeaba muy a menudo. Aunque estaba «homologado y certificado».

Ayer también declaró como testigo Pilar Bacas, una vecina del número 8 de la calle Doctor Fleming y que se desvinculó de la querella criminal por considerarla desproporcionada. «Me arrepiento profundamente de haber firmado aquella querella, la retiré porque iba por lo penal y a mí me parece que esto es un problema administrativo, no me parece algo como para que la gente vaya a la cárcel», sentenció. Y afirmó que considera «injusto» que solo se haya incriminado a Carmen Heras, cuando «las licencias (a los bares) se dieron antes de estar ella».

EN LA CALLE / A Bacas le molestaba el establecimiento llamado Pasadena Copas, cuyo ruido le sigue afectando hoy en día a pesar de que ha cambiado de nombre y de dueño y de que no se encuentra como local imputado en esta causa. En cambio aclaró que el ruido que ella percibe no es de la música, sino de la gente que se aglomera en el exterior. Y dice que el ruido ya existía antes del 2007: «Nunca se ha podido dormir, ni antes ni ahora», manifestó.

Por su parte la vecina Inés A. fue la primera en prestar ayer declaración, viuda de Manuell C., que fuera presidente de la asociación Peña del Cura. De hecho su marido puso denuncias contra Barroco, La Belle y La Cuerda, locales que afectaban a vecinos que pertenecían a Peña del Cura, a pesar de que a ellos no les molestaba ningún local. El matrimonio se unió a Cacereños contra el ruido para ayudar a los vecinos que sí tenían problemas y reclama 12.000 euros por daños.

Por último dio su testimonio Diego Redondo, vecino del número 2 de Doctor Fleming y a quien afectaban los ruidos de Latino’s y Barroco. «Por la noche era imposoble conciliar el sueño, retumbaban los barrotes de la cama y los cristales», señaló. Esto le provocó «insomnio, ansiedad y problemas en el trabajo». Y asegura que el problema no ha cesado.

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4 Comentarios
04

Por Macatovi 10:57 - 17.10.2017

Es cierto que el antiguo bar Pasadena copas que hoy tiene otro nombre y está en el mismo lugar de Fleming, 6, escondidito tras un jardín con seto alto, sigue molestando a los que intentamos descansar pues sigue sirviendo copas a la gente después de la hora de cierre; gente que permanece en la calle hasta altas horas de la madrugada bebiendo y dando voces. A los policías locales se les ha llamado miles de veces y están a por uvas, sin aplicar la ley de convivencia.

03

Por pagafiestas 10:18 - 17.10.2017

Todos sabemos que la Madrila fue el punto de encuentro de toda la movida desde sus inicios, circunstancia propiciada por los mal llamados "progres", que nunca tuvieron una iniciativa digna para el verdadero progreso de todos, no solo de unos pocos. Los vecinos de esa barriada han aguantado lo indecible y, al parecer, siguen aguantando molestias improcedentes, con repercusiones incluso en su salud. Desde un punto de vista político, siendo a las autoridades locales a quienes corresponde garantizar el orden y el necesario descanso de los ciudadanos, parece por las declaraciones de algunos que aquí no hay ningún culpable. Insólito. Esperemos que la Justicia ponga las cosas en su sitio.

02

Por El Canton 10:09 - 17.10.2017

Por lo menos la Policia utilizaba muy de tarde en tarde el sonómetro. En cambio la Policia Municipal de Plasencia, solo tiene el sonómetro para la foto a las 12,00h de un sábado en las terrazas de la Plaza Mayor para la foto. Esto es lo que le gusta al Alcalde, que exhiban sus medios solo de cara a a los medios. En las madrugDas del casco histórico , entonces no. Pero tampoco de presencia policial para aminorar los incumplimientos legales. Tampoco la Policia Nacional, que siempre justifica que es cosa de los municipales. Tampoco conocen la ley de seguridD ciudadana que les da competencia también a ellos. Ante esta dejadez municipal y policial los ciudadanos del centro siguen sufriendo estos incumplimientos legales por qué a ambS policías les da miedo hacer acto de presencia por falta de efectivos. Pues dos solos agentes son insuficiente .

01

Por Tosapla 9:49 - 17.10.2017

Insisto, el problema de la madrila, tuvo su origen en la "poguesia", que pretendía que Cáceres fuera un espejo de la movida madrileña, recuerdo nombres que me reservo por no abochonar a sus hijos. Yo, que no soy un heroe, malvendí un piso que habia comprado con mucho sacrificio, y en el año 1983, puse pies en polvorosa, y me alejé de aquel lugar.