El ayuntamiento se ha metido de lleno en la aplicación de la Ley de la Convivencia y el Ocio de Extremadura, que fue aprobada el pasado año con el fin de hacer respetar y valer tanto el disfrute de unos como el descanso de otros. Buena prueba de esta implicación es la instalación de varios carteles que informan sobre la ley en diversas zonas del municipio. Los citados rótulos citan textualmente Queda prohibido el consumo de bebidas alcohólicas en vías y zonas públicas. A este respecto el concejal de Seguridad Ciudadana, Santos Alemán --quién aseguró que la Policía Local ya ha interpuesto multas ante el incumplimiento de la Ley-, lamentó el incivismo de algunos vecinos ya que "hace pocos días que los pusimos y ya han arrancado algunos". Del mismo modo, Alemán también puntualizó que estas advertencias visuales van más encaminadas contra la celebración del botellón fuera del área reservada para tal fin (recinto ferial) que contra los locales, de donde no se pueden sacar bebidas a la calle.No obstante, según ha podido saber LA CRÓNICA, el equipo de gobierno ha mantenido una reunión con hosteleros moralos para advertirles de la aplicación de la ley, la cual establece multas tanto para los infractores que salgan de los locales con bebidas alcohólicas como para los locales de donde procedan las bebidas. IMPRESIÓN DE LOS HOSTELEROS Por su parte, algunos hosteleros no ven con buenos ojos esta medida "ya que es imposible controlar a toda la gente para que ninguno salga con un vaso a la calle", afirman, por lo que ven injusto que se les responsabilice en parte de esos actos.