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FENÓMENO VIRAL

Una tuit-novela obsesiva

El dibujante Manuel Bartual atrae a más de 300.000 seguidores con una narración de misterio desplegada en casi 400 mensajes breves protagonizados por él mismo y su doble ficticio

 

Papel 8 Una captura de un mensaje. - TWITTER

Mensajes 8 Imágenes que intrigan al lector. - TWITTER

ERNEST ALÓS
11/09/2017

«Ando de vacaciones desde hace un par de días, en un hotel cerca de la playa. Iba todo bien hasta que han comenzado a suceder cosas raras». Así empezaba el pasado lunes 21 de agosto un relato inquietante del dibujante Manuel Bartual, que acababa este domingo al cabo de casi 400 microentregas en forma de tuit. Una de las cosas raras que han sucedido es la pasión que ha levantado la aventura de Bartual y su misterioso doble: muchos más de 300.000 seguidores se han incorporado a su cuenta de Twitter desde que empezó el relato, que llegó a superar los 430.000, para estupor del autor, que concluía: «Nunca imaginé esta repercusión»; «yo solo quería contar una historia divertida».

Excolaborador de El Jueves, Bartual dibuja en Orgullo y satisfacción, la publicación que surgió como alternativa a la anterior y que anunció en enero que cerraría por no haber consolidado una base suficiente de subscriptores. Sus responsables lamentaban no haber encontrado un formato adaptado al consumo de información online, al haber optado por la reproducción en pdf de una revista impresa. Quizá Bartual haya encontrado una respuesta. O quizá la cantidad de veneno que ha circulado en las redes desde el atentado de Barcelona ha impulsado a muchos a otra utilización del medio.

La narración del dibujante, sin entrar en muchos detalles, empieza con la aparición de un extraño visitante en la habitación de su hotel. A este personaje se le añade un doble del propio Bartual, que le sigue los pasos. En este relato, el dibujante utiliza varios recursos que van más allá del simple texto despiezado en micropárrafos.

Bartual utiliza otros muchos recursos. Retransmite su peripecia en un falso directo, fotografía y graba a sus supuestos perseguidores (sorpresa; es él mismo), descubre pistas, ofrece posibilidades interactivas, hasta un rompecabezas con trozos de papel higiénico, intuye un mundo paralelo, incorpora algún meme (solo uno con Chiquito de la Calzada, no abusa), explica que él mismo se persigue hasta su casa...

El hilo de Bartual ha generado a su vez réplicas. Las más curiosas, las de quienes denuncian (vaya agudez y perspicacia) que lo que explica el dibujante no le sucede realmente. «¡Fake!», clama esa fauna que es capaz de retuitear noticias de El Mundo Today. Otros encuentran que los 300 y muchos mensajes cargan. Los hay, en cambio, que han entrado en el juego. Como Gerard Piqué (la aventura empieza en la habitación 328; el futbolista muestra en la que está concentrado, una 329), José Coronado, Julia Otero, que remarca los paralelismos de la historia con El hombre duplicado de Saramago...

Pero estamos hablando de Twitter. Y quien juega a este juego sabe a lo que se arriesga: que aparezca al instante el hater, presto a montarle una cruzada. A Bartual también le ha pasado, claro. Alguien ha recuperado las viñetas de su sección de chistes sobre sexo de hace años para echárselas en cara. Pero, claro, al hater le han salido sus haters. Daría para otra tuit-novela circular. ¿Se animará Bartual?