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la lucha por la estatuilla

‘Verano 1993’ comienza la carrera por el Oscar

3 El primer largo de Carla Simón, rodado en catalán, representará a España en Hollywood

 

Escena de ‘Verano 1993’, con Bruna Cusí y David Verdaguer. - DAVID CASTRO

La directora catalana Carla Simón, ayer en Madrid. - DAVID CASTRO

OLGA PEREDA
08/09/2017

Como ya sucedió en el 2011 con Pa negre (Pan negro), de Agustí Villaronga, una película rodada en catalán vuelve ahora a aspirar al premio de cine más internacional: el Oscar en la categoría de lengua no inglesa. Los académicos españoles se han decantado por la tierna, bella, sincera, luminosa y catalana Estiu 1993 (Verano 1993) para que represente a España en Hollywood. El debut en el largometraje de Carla Simón (Barcelona, 1986) se ha impuesto a Abracadabra, comedia negra en la que Pablo Berger (Blancanieves) retrata una España desquiciada y hortera, y a 1898. Los últimos de Filipinas, con la que Salvador Calvo aspiraba este año a nueve premios Goya e injustamente se tuvo que conformar con solo uno (al mejor vestuario).

Los académicos están convencidos de que Verano 1993, que con más de 96.300 espectadores ha conseguido el raro milagro de aunar a público y crítica, es la que más posibilidades tiene de salir victoriosa en la durísima lucha por el Oscar, que solo acaba de comenzar. Coronada en el último festival de Málaga, la película también sedujo en la Berlinale, donde conquistó los premios del público y mejor ópera prima.

Convencida de que para contar una buena historia hay que saber de lo que se habla, Carla Simón ha optado por llevar al cine un trocito de su vida. Con seis años se quedó huérfana de madre. Su padre había fallecido tres años antes. Los dos fueron víctimas de la misma enfermedad: el sida. Eran los años 90 y del temido y desconocido VIH solo se sabía el pánico que daba. Carla se convirtió en una niña estigmatizada. ¿Estaba ella también enferma? ¿Podía contagiar a alguien? La pequeña tuvo que encontrar su hueco en el mundo, una nueva familia. Y lo hizo con sus tíos maternos, que se transformaron en su nueva mamá y su nuevo papá. Esa es la maravillosa historia que narra Verano 1993, filme que reivindica la inteligencia de los niños, seres emocionales que se adaptan a (casi) todo.

La realizadora barcelonesa, que ha estudiado cine en Londres y cuyo currículo incluye un corto sobre dos niños que se enfrentan a la muerte de su abuela, ha querido retratar la complejidad de la psicología infantil. Un niño es capaz de entender muchas cosas, incluida la muerte. Otra cosa es, evidentemente, cómo gestiona sus emociones.

CORAZONES ROBADOS / De hecho, la pequeña protagonista (Laia Artigas) roba el corazón a los espectadores pero estos también son testigos de su egoísmo y su lado oscuro (si es que se puede llamar así). La trama también incluye el punto de vista de los adultos y refleja a la perfección como un matrimonio (Bruna Cusí y David Verdaguer) afronta el reto de ocuparse de su sobrina y quererla y tratarla como a una hija.

El arma fundamental con la que cuenta la película para luchar en la batalla por el Oscar es, según su directora, el potencial emocional que desprende. «Es un lenguaje universal, que no entiende de fronteras», destacó Simón en la Academia de Cine, donde restó importancia al hecho de que, en plena tensión soberanista en el Parlament, una cinta catalana represente al cine español en EEUU. «La película demuestra que el cine no tiene fronteras. Debería ser normal que pasaran cosas así», ha añadido.

Simón se ha recorrido medio mundo para presentar en circuitos comerciales y festivales de cine su prometedor debut, que ya ha sido comprado en 30 países, como Francia, Turquía, Holanda y Suiza. Está pendiente también el estreno en los países asiáticos. A raíz de la votación de los académicos españoles, la distribuidora (Avalon) aumentará en 16 las copias que siguen en las salas de toda España, donde la cinta ha recaudado ya más de 614.000 euros, una cifra considerablemente alta teniendo en cuenta que se trata de una película netamente indie.

El equipo del filme trabajará a partir de ahora mano a mano con el distribuidor norteamericano, que la estrenará en EEUU a principios del 2018 tras pasearse por varios festivales, a fin de que Verano 1993 se abra camino entre los académicos de Hollywood. En cualquier caso, la batalla no ha hecho más que empezar. Competir con las mejores películas de todo el mundo es difícil y solo con el tiempo (finales de año) sabremos si la emocionante historia de la pequeña Frida comienza a pasar las primeras cribas.