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EL OCTAVO ÁLBUM DE ESTUDIO DEL GUITARRISTA ESTARÁ A LA VENTA EL 24 DE FEBRERO

Vicente Amigo vuelve al flamenco puro con ‘Memoria de los sentidos’

A las colaboraciones vocales se une el zapateado del bailaor Farruquito. El artista reúne a un destacado elenco de cantaores en este nuevo trabajo

 

Vicente Amigo, durante su actuación en el Gran Teatro de Córdoba el pasado mes de diciembre. - A.J. GONZÁLEZ

REDACCIÓN
21/01/2017

Vicente Amigo vuelve a las raíces. El flamenco es el lugar al que pertenece, el terreno mítico del que surge su arte, ese que con tanta maestría y en tantas ocasiones le ha dado argumentos para la fusión con el jazz, con el pop, con la música global... No es el caso de Memoria de los sentidos, que saldrá a la calle el 24 de febrero: un álbum que rezuma el flamenco del que gustan los puristas, el de los auténticos orígenes. En el que será el octavo álbum de estudio de su carrera, Vicente Amigo reúne a un destacadísimo elenco de artistas flamencos de primera fila como Potito, El Pele y Miguel Poveda, para brindar nueve canciones. Seis de esas colaboraciones son vocales, a las que se une Farruquito con su baile y zapateado de Puente de los orfebres.

Según señala su compañía discográfica a través de una nota, Amoralí abre el repertorio como una declaración de intenciones. Suenan la guitarra, el cajón y las palmas, Amigo recita con sus cuerdas y Potito se incorpora después para subir la tensión del tema. Sin aditivos instrumentales, la guitarra siempre al mando, el tocaor cordobés intercala temas instrumentales como Sevilla con el cante de El Pele (La fragua), Pepe de Pura (Plaza de las Sirenas), Miguel Poveda (Tientos del candil) y Pedro el Granaíno (Las cuatro lunas).

Por otro lado, también se incluye Réquiem, un tema sobrecogedor en homenaje a su gran maestro, Paco de Lucía, en el que colaboran Miguel Poveda, Niña Pastori, Arcángel, Rafael de Utrera y Pedro el Granaíno. El sonido de las campanas abre esa muestra de veneración que despide Memoria de los sentidos. No es un tributo cualquiera: es el del alumno a una figura determinante de la guitarra flamenca moderna, un artista con el que desarrolló no solo una estrecha colaboración profesional, sino sobre todo una profunda amistad.

Recientemente premiado con la Medalla de Oro al Mérito a las Bellas Artes, Vicente Amigo regresa con su álbum casi cuatro años después de la publicación de Tierra, un proyecto en las antípodas de este Memoria de los sentidos. Era aquel un disco diferente, global, el más novedoso e internacional de su carrera. En él, el gran guitarrista flamenco abrió la ventana a su música de la mano del productor británico Guy Fletcher, y se fue a grabar a Londres con músicos de Dire Straits, de Mark Knopfler o de Capercaillie, para conectar el flamenco con músicas de distinto signo.

Con más de 600 conciertos realizados y de 600.000 álbumes vendidos en todo el mundo, la carrera de Vicente Amigo está jalonada por los discos De mi corazón al aire (1991), Vivencias imaginadas (1995), Poeta (1997), Ciudad de las ideas (2000), Un momento en el sonido (2005) o Paseo de Gracia (2009). Todos han sido magníficamente acogidos por público y crítica y le han situado a en la cima de la guitarra flamenca.

El guitarrista cordobés ha colaborado también con José Mercé, Camarón, Sting, Alejandro Sanz, Rosario, Carmen Linares, Manolo Sanlúcar, Khaled y Miguel Bosé, y ha compartido escenario con John McLaughlin, Al DiMeola y Milton Nascimento, entre otros muchos artistas. Vicente Amigo está considerado como uno de los grandes imaginativos de la guitarra flamenca y su carrera ha caminado en una constante progresión.

Inició su carrera en 1988, cuando se presentó al Festival Nacional del Cante de las Minas de la Unión, en el que obtuvo el primer premio en el apartado de guitarra. Después vendrían otros importantes reconocimientos: Grammy Latino al mejor Disco de Flamenco en 2001 (Ciudad de las ideas); y otras tres nominaciones al Latin Grammy (Un momento en el sonido, Paseo de Gracia y Tierra). También se alzó con el premio Mejor guitarrista flamenco por la revista Guitar Player en 1993; y ha ganado el Concurso Internacional de Guitarra Flamenca en Badajoz en 1988; el premio Ramón Montoya de Guitarra de Concierto en el XII Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba en 1989; el de la Música en 1998, 1999 y 2005; el Ondas en el 2002; el de la Crítica en el 2009 y el galardón Patriarca del Flamenco en el 2010. Ahora, Memoria de los sentidos es un nuevo y flamenquísimo capítulo de esa trayectoria.