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El Barcelona afronta el desafío de otra remontada en casa

Luis Enrique presupone que la Juve marcará

 

AGENCIAS BARCELONA
19/04/2017

El «objetivo» del Barça es marcar a la Juventus cinco goles. Se necesitan tres para igualar la eliminatoria, que daría paso a la prórroga, pero deberán ser cinco si la Juventus anota uno. Luis Enrique prefiere plantearse el peor de los casos, presuponiendo que el conjunto italiano marcará esta noche (20.45 horas). El símil con la anterior eliminatoria frente al Paris Saint Germain contempla que, como en aquella ocasión, el Barça se ve obligado a firmar otra remontada sonada tras perpetrar un pésimo partido de ida.

La tesis de Luis Enrique es que el duelo con la Juventus será «más fácil» que el lidiado contra el PSG dentro de la extrema dificultad. La primera razón es muy sencilla: el pasado 8 de marzo el Barça debía marcar cuatro goles. Ahora la situación requiere uno menos. Su equipo fue capaz de meter seis al once francés, tres de ellos en los últimos siete minutos, cuando Cavani había empezado a derrumbar todas las expectativas exigiendo un esfuerzo (y un acierto) suplementario.

«Atacar, atacar, atacar y, cuando nos relajemos, seguir atacando», resumió Luis Enrique. Más complejo resulta para la Juve, insinuó el técnico barcelonista, fijar una idea filosófica para saltar al césped. «Nosotros solo tenemos una opción. Con el resultado de la ida no hay nada que perder, y eso nos libera de cualquier presión. El rival ya tiene la semifinal en el bolsillo y tendrá que decidir si se encierra o ataca», expuso, sugiriendo el dilema que pudiera atormentar a Massimiliano Allegri. Bendito tormento.

La mayor facilidad de esta segunda hazaña tal vez resida en que Luis Enrique cuenta con las 90.000 almas del Camp Nou, a las que emplazó ayer para que cultiven «un ambiente de locura» que socave la confianza del cuadro italiano. «Tenemos que generar en el culé las ganas locas de botar antes y durante el partido y que se vuelva a vivir una noche como hace cinco semanas», dijo un Luis Enrique que ha recuperado la energía y el entusiasmo después de la evidente pesadumbre y decepción que mostró el martes pasado.

El técnico tocó los resortes anímicos con un discurso que busca la epopeya. «Si marcamos el primer gol, el segundo lo hace el Camp Nou y el tercero caerá solo», vaticinó Luis Enrique como los pilares de la segunda gesta europea. El término «milagro» no gusta al entrenador, que soslayó los aspectos técnicos para centrarse en los anímicos. Al menos, para incentivar a la hinchada.

Luis Enrique cuenta con los aficionados, con Messi y con Sergio Busquets, baja por sanción en Turín. También recupera a Mascherano, que andaba con molestias, y Arda Turan, cuyas posibilidades de reaparecer son mínimas. Las de Paulo Dybala son todas. La estrella de la Juventus no faltará.