La empresa japonesa Bridgestone ha anunciado hoy que a finales de la temporada 2010 dejará de suministrar neumáticos para el campeonato de fórmula uno, del que es proveedora oficial en exclusiva desde el 2007.

La decisión de Bridgestone, comunicada ya a la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), se toma después de que varias compañías japonesas, entre ellas Honda, hayan decidido retirarse de la fórmula uno debido a sus altos costes en plena crisis económica.

Cambio de estrategia

Según ha explicado Bridgestone en un comunicado, "la compañía quiere redirigir sus gastos hacia el desarrollo de tecnologías más innovadoras y líneas de producto estratégicas que satisfagan los objetivos y fortalezcan nuestra imagen de líder tecnológico".

Un portavoz de la primera compañía nipona de neumáticos ha reconocido que el entorno empresarial ha influido en la decisión y que la retirada de la fórmula uno también responde a un gusto mayor de los consumidores por la ecología y el respeto al medio ambiente.

Relación de 12 años

Bridgestone ha participado en la fórmula uno durante 12 años, la mayoría de ellos en competencia directa con la empresa francesa Michelin, hasta que se convirtió en proveedor exclusivo en el 2007 tras una serie de escándalos, como el del Gran Premio de Estados Unidos en el 2005, sobre la seguridad de los neumáticos a altas velocidades.

El anuncio de la retirada de Michelin fue recibido entonces como una buena noticia por la FIA, que consideraba positivo que existiera un solo proveedor para los equipos del campeonato de fórmula uno.

Malos resultados empresariales

El fabricante nipón se une con esta decisión a otros compatriotas que han decidido retirarse de la alta competición del motor debido a los malos resultados empresariales.

Bridgestone se retirará a finales de la próxima temporada después de recortar 900 empleos en sus plantas por la caída de la demanda de automóviles, lo que le hizo incurrir en una pérdida neta de 38.340 millones de yenes (289 millones de euros) en el primer semestre del año, frente al beneficio de 37.240 millones de yenes (413 millones de euros).