La suerte volvió a sonreír al británico Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes), que se salió de la pista bajo la lluvia a nueve vueltas del final y rozó las protecciones de la curva de Rivage, pero terminó ganando el Gran Premio de Bélgica, en el que el español Fernando Alonso (Ferrari) tuvo que abandonar al salirse dos vueltas después.

Las dificultades se le acumularon a Fernando Alonso desde la primera vuelta después de tomar una buena salida en la que ganó dos puestos. Pero la lluvia que comenzó a caer en la zona de la meta sorprendió a los pilotos y propició que los tres primeros en ese momento, Hamilton, el polaco Robert Kubica (Renault) y el alemán Sebastian Vettel (Red Bull), se salieran en la frenada de la variante que da entrada a la recta de meta.

Alonso fue embestido por detrás por el brasileño Rubens Barrichello (Williams-Cosworth), que tuvo que abandonar en su Gran Premio número 300, y obligó a Alonso a entrar en talleres para verificar el coche y montar ruedas de agua, con la esperanza de que siguiera el chubasco para tratar de sacar ventaja.

REMONTAR DESDE EL ULTIMO Pero la lluvia cesó y en la cuarta vuelta tuvo que parar de nuevo para montar de nuevo las ruedas de seco y remontar desde la última posición. La lluvia que esperaba Alonso no llegó hasta que faltaban nueve vueltas para el final, cuando ya no hacía falta, era noveno y los Mercedes de los alemanes Michael Schumacher y Nico Rosberg tenían que parar para cambiar las ruedas, lo que le supondría ganar dos puestos. Sin embargo lo hicieron coincidir con el chubasco.

Con el coche dañado por el golpe de Barrichello, Alonso se iba hacia la derecha en las rectas. Y al llegar a la curva de Les Combes pisó el bordillo y la hierba exterior de la curva, perdió el control del coche y ahí terminó su carrera y se fueron sus esperanzas.

Por delante, Hamilton se puso en cabeza desde la salida, al aprovechar que el australiano Mark Webber había arrancado muy mal desde el primer puesto, y controló fácilmente la carrera.

INFIERNO PARA VETTEL Detrás de él marchaba su compañero de equipo y compatriota, Jenson Button, seguido por Vettel, que intentó adelantarle en la vuelta decimoquinta a la salida de la curva de Blanchimont. Pero el maniobra perdió el control del coche y golpeó al campeón del mundo, que tuvo que abandonar. El alemán tuvo que detenerse en talleres para cambiar el morro del coche y las ruedas.

La carrera de Vettel también fue un infierno en este Gran Premio. Tras su golpe a Button sufrió la sanción de un paso por la calle de talleres. Luego, al adelantar al italiano Vitantonio Liuzzi (Force India-Mercedes). Este le cortó con el alerón delantero el neumático trasero izquierdo y tuvo que darse una vuelta completa --siete kilómetros-- sobre tres ruedas. Y en el último cambio a las ruedas de agua, Vettel casi colisiona con Alonso en la calle de talleres. Al final Vettel terminó en la decimoquinta posición y sin poder entrar en los puntos.

Hamilton controló la carrera en todo momento y lideró la prueba las 44 vueltas, incluso cuando se salió de la pista bajo la lluvia antes de cambiar las ruedas de seco por las de agua. Rozó las protecciones, pero su victoria, tercera que consigue en la temporada, le sirve para pasar a encabezar el Mundial por delante del australiano Webber, segundo tras su mala salida.

Robert Kubica completó el po-