en la segunda vuelta de la carrera de MotoGP

Una caída fatal se lleva a Simoncelli

El piloto italiano muere a los 24 años al ser atropellado por Colin Edwards y Rossi en un desgraciado accidente

EMILIO PEREZ DE ROZAS 24/10/2011

Era de los buenos. Pero de los buenos de verdad. "Uno de los nuestros", como dijo Carmelo Ezpeleta, máximo responsable de la compañía Dorna, del Mundial. El italiano Marco Simoncelli, estrella, campeón de dos y medio en el 2008, llamado a ser otro magnífico, falleció ayer, en el trazado de Sepang (Malasia), en la segunda vuelta de la carrera de MotoGP, al ser atropellado, golpeado y arrastrado por dos veteranos como el norteamericano Colin Edwards y su compatriota Valentino Rossi, su gran amigo, el único que le defendió a cara descubierta cuando dijeron que Simoncelli era un peligro en pista. El era su heredero, el único capaz de, como el Doctor , convocar a miles de aficionados en Italia.

También Alex de Angelis y Scott Redding atropellaron el pasado año a Shoya Tomizawa en Misano. La de Tomi era, hasta ayer, la última muerte del Mundial. Dos pilotos fallecidos en poco más de un año. Hacía siete temporadas (Daijiro Kato, Suzuka-2003) que el Mundial no se vestía de luto. "Como muchos aquí en medio del silencio y el dolor, quisiera desaparecer, pero Marco ha muerto como quería, disfrutando de su pasión y haciendo lo que su corazón le pedía", comentó Carlo Pernat, mánager de Simoncelli, a EL PERIODICO.

"Yo iba detrás de ellos, no pegado, a cierta distancia --explicó Toni Elías--. Iba con Hiroshi Aoyama, Loris Capirossi y Héctor (Barberá) y cuando le he visto allí tirado, sin casco, inmóvil, he pensado lo peor. He cortado. Me he dicho: 'Para, esto no tiene sentido'. Intuía que estaba muerto, pero cuando he llegado al box , tras suspenderse la carrera, no he querido decírselo a nadie". El piloto de Manresa se mordió la lengua hasta que, una hora después, Ezpeleta se paseó por los boxes . "Marco está mal, voy a suspender la carrera", comunicó uno a uno a todos los pilotos.

 

PILOTOS SIN CONSUELO

Hubo quien lloró. Y mucho, como el checo Karel Abraham. Hubo quien se refugió en los viejos amigos, como Loris Capirossi, que se fue a ver a Rossi. Suspendida la carrera, el Doctor corrió a encerrarse en el hotel Pan Pacific, junto al circuito. "¡A la mierda la carrera! ¡El mundo!", gritó Barberá. "La carrera es lo de menos, Carmelo", le dijo Pedrosa a Ezpeleta.

Edwards, fuera de sí, casi loco, se acercó destrozado al superjefe de Dorna y le susurró al oído. "Juro, Carmelo, que no lo vimos. Ha aparecido a nuestra izquierda, por el suelo, nosotros estábamos ya inclinados y él y su moto se han metido en nuestra trayectoria. ¡Juro que no lo vimos, Carmelo!", acabó gritándole Edwards, y se abrazaron en un llanto.

Sepang oscurecía, la sala de prensa enmudecía y los boxes se vaciaban. El Twitter de los pilotos vomitaba miedo y dolor. "Qué día más feliz", había escrito Pol Espargaró, tercero en Moto2. "Que día más desgraciado", redactó tres horas después.

El piloto de Granollers se cruzó al salir del circuito con Paolo Simoncelli, el padre de Marco,

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2 Comentarios
02

Por Alba: 08:21. 24.10.2011

TODOS ESTAMOS TRISTES POR TU PRONTA "PARTIDA" eras tan joven....r fue un día triste para todos...¡¡DESCANSA EN PAZ, AMIGO¡¡

01

Por 58: 08:17. 24.10.2011

Descanse en paz MARCOS