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PROCESO DE CONSTRUCCIÓN EUROPEA

Cuatro reformas para blindar Europa contra futuras crisis

El nuevo Fondo Monetario Europeo deberá asumir los futuros rescates de países. La figura del 'superministro' de Economía busca dar coherencia a la política del euro

 

El comisario europeo de Economía, Pierre Moscovici, conversa con el ministro portugés de Finanzas, Mario Centeno, este martes en Bruselas. - JOHN THYS / AFP

SILVIA MARTÍNEZ
06/12/2017

La Comisión Europea (CE) ha presentado este miércoles un paquete de reformas de la Unión Económica y Monetaria  cuyo objetivo último es "ayudar a responder a las crisis del futuro con una mayor visión democrática", según el vicepresidente de la CE, Valdis Dombrovskis. Las medidas propuestas por la CE serán debatidas el 15 de diciembre por los jefes de estado y de gobierno con el objetivo de preparar el terreno para una posible toma de decisiones en la cumbre de junio del año próximo.

Las medidas han sido presentadas este miércoles en Bruselas por el propio Valdis Dombrovskis, y los comisarios Günther Oettinger y Pierre Moscovici. Estas son las cuatro reformas más relevantes que la CE quiere impulsar desde el 2018 hasta el 2020: 

UN FONDO MONETARIO EUROPEO

Bruselas quiere crear una especie de Fondo Monetario Europeo incorporando el actual fondo de rescate (el Mecanismo Europeo de Estabilidad, MEDE), en la legislación comunitaria. El nuevo FME mantendría su arquitectura actual, con sus estructuras financieras e institucionales y respetaría el papel que juegan los parlamentos nacionales. Es decir, en el caso de los países donde es preceptiva la aprobación parlamentaria de los rescates, como Alemania o Finlandia, esta seguirá siendo necesaria. Entre sus tareas seguirá la de dar apoyo financiero a los países en dificultades. Además, podrá actuar como prestamista de último recurso en las crisis bancarias, sirviendo de barrera del protección  al Fondo Único de Resolución. El objetivo es que la propuesta sea adoptada a mediados del 2019.

SUPERMINISTRO DE LA EUROZONA

La segunda novedad es un superministro de Economía y Finanzas para la zona euro. Se trata de un cargo nuevo que reuniría bajo un mismo perfil una vicepresidencia económica de la CE y el puesto de presidente del Eurogrupo. Esto permitiría reforzar la coherencia, eficiencia, transparencia y la rendición de cuentas de la política económica de la UE y la zona euro como cabeza visible de los países que comparten la moneda común. El objetivo es que su mandato comience a finales de 2019, con la nueva Comisión, y responderá ante el Parlamento Europeo. Tras la elección del ministro de finanzas Màrio Centeno como nuevo presidente del Eurogrupo significaría o bien recortarle el mandato, que finalizará en 2020, o bien que el portugués asuma la presidencia permanente de la Eurozona.

INTEGRACIÓN DEL PACTO FISCAL

El plan de Bruselas también aboga por integrar el Pacto Fiscal -las normas adoptadas por 25 Estados miembros en 2012 - en la legislación comunitaria. Se trata de reglas fiscales que países como España ya incorporaron a sus legislaciones nacionales y que se comprometieron a incorporar en la legislación europea. La Comisión Europea propone ahora hacerlo y pide al  Consejo y al Parlamento Europeo que hagan los deberes anes de mediados de 2019. El Pacto Fiscal nació de la mano de países como Alemania con el objetivo de endurecer las normas de cumplimiento del déficit público para mantener cuentas nacionales saneadas. Entre los compromisos mantener los déficit por debajo del 3% del PIB y un déficit estructural que no supere el 0,5%,  o el 1% en los países con una deuda inferior al 60% del PIB

UN PRESUPUESTO PARA LA ZONA EURO

La Comisión Europea mantiene la idea de crear un presupuesto “de estabilización” para la eurozona y propone cuatro vías de acción. Para empezar, una línea de apoyo técnico para aquellos países que se comprometan con las reformas estructurales. Además, propone un instrumento de convergencia específico para los países en vías de adhesión al euro. También abogan por crear una especie de cortafuegos para la Unión Bancaria a través del nuevo Fondo Monetario Europeo. Y, por último, una facilidad para apoyar la inversión pública en caso de grandes choques asimétricos. Bruselas se compromete a presentar propuestas concretas en mayo de 2018 al mismo tiempo en que presentará el marco financiero plurianual posterior a 2020. La idea es que el nuevo presupuesto sea realidad en el  2019.