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PERSPECTIVAS DE LA FINANCIACIÓN PRIVADA

Expertos y banqueros discrepan sobre si el crédito crecerá por fin en el 2017

Algunos prevén un alza de hasta el 3% y otros una caída de hasta el 1%. La mayoría augura el cambio de tendencia para finales de año o principios del 2018

 

Anuncio de préstamos de una entidad en Barcelona. - FERRAN NADEU

PABLO ALLENDESALAZAR
07/01/2017

A principios del 2015, algunos expertos y banqueros prevían que el crédito a empresas y hogares creciese en el ejercicio y sin embargo cayó el 3,9%. Lo mismo sucedió con un número mayor de protagonistas a comienzos del 2016, pero los préstamos acumulan un descenso del 4,8% hasta octubre del 2016 y es más que improbable que esa tendencia cambiase en los dos meses restantes del año. Tal vez por ello, los agentes del sector no se ponen de acuerdo sobre si el 2017 será, por fin, el ejercicio en que la financiación bancaria al sector privado vuelva a crecer después de siete años.

El crédito a hogares y empresas creció durante 46 años seguidos desde que el Banco de España comenzó a medirlo en 1962. Ni siquiera retrocedió en la crisis de principios de los 90. Sin embargo, en el 2009 sufrió su primer retroceso y, salvo un ligerísimo repunte casi anecdótico en el 2010 (0,3%), ha caído de forma sostenida hasta hoy. Desde el máximo del 2008 hasta octubre, el saldo de préstamos de entidades y establecimientos de crédito al sector privado ha bajado en 599.663 millones de euros, hasta los 1,27 billones, lo que supone un retroceso del 32% y equivale a cerca de la mitad del PIB anual de España.

Las operaciones nuevas crecen, pero aún son inferiores a las amortizaciones y cancelaciones. Algunos expertos estiman que esa tendencia se revertirá ese año y el saldo de crédito volverá a crecer. “Seguimos pensando que en los próximos meses veremos ya un crecimiento del saldo vivo de los préstamos al sector privado, extrapolando el elevado dinamismo reciente en los nuevos préstamos concedidos”, apuntaba esta semana José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la patronal bancaria AEB, para quien el final del desendeudamiento privado "puede estar más cerca de lo esperado”.

CULPA DE LA INCERTIDUMBRE

“La presión regulatoria sobre el crédito continúa, e incluso va al alza. Eso no va a ayudar. En todo caso, si el entorno no vuelve a deparar sorpresas, el estoc de crédito al sector privado debería crecer en tasa interanual, en el entorno del 2-3%”, apunta Santiago Carbó, catedrático de Economía de CUNEF y director de Estudios Financieros de Funcas. “El 2016 ha sido algo más duro de lo esperado en los mercados y ha habido más incertidumbre de la que sería deseable, lo que no es bueno para los flujos de crédito. Asimismo, puede que la bajada de tipos haya propiciado una propensión a acelerar los pagos de deuda, por ejemplo hipotecas, más que el nuevo endeudamiento”, añade para explicar la caída del 2016.

También Miguel Cardoso, economista jefe para España en BBVA Research, ha pronosticado que el saldo de crédito crecerá a finales del 2017. En un informe reciente, el banco afirma que, por el lado de la demanda, el sector minorista (hogares y pymes) continuará mostrando una tendencia positiva y se convertirá en el protagonista del nuevo crédito (ya supone el 62% del total acumulado en el 2016). Asimismo, la mejor situación económica de las empresas (especialmente en el caso de las que exportan), la obligación de volver a hacer pagos fraccionados del impuesto de sociedades, y los menores precios del crédito favorecerán la recuperación de las operaciones a grandes empresas. Por el lado de la oferta, contribuirán positivamente la mejora experimentada en las condiciones de liquidez (gracias a la unión bancaria y a la política expansiva del BCE) y el menor riesgo de las carteras.

MÁS CAÍDAS

Pero no todos están de acuerdo. El servicio de estudios de otra entidad calcula que los préstamos caerán entre un 0% y un 1%. Jordi Mondejar, director de intervención de CaixaBank, se mostraba en una línea similar hace unas semanas. La nueva producción, calculaba, crecerá más del 15% en el 2017, pero “puede no ser suficiente para dar la vuelta” a la financiación bancaria. El aumento del saldo de créditos, añadía, podría producirse a finales de este ejercicio, pero también en el 2018.

Joaquín Maudos, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia e investigador del IVIE, ve difícil saber cuándo dejará de caer el crédito, pero apunta que no cree que suceda "hasta finales del 2017 o principios del 2018". Hay, explica, factores que favorecen la demanda solvente como el crecimiento económico basado en el consumo interno, una morosidad que seguirá cayendo y un desendeudamiento empresarial cerca de su fin (su deuda en relación al PIB ya está por debajo de la media europea). Pero, advierte, también hay elementos en contra, como la todavía elevada deuda de las familias y el programa de compra del BCE, que favorece que las grandes empresas emitan deuda en lugar de recurrir al crédito.