Adiós a un gran narrador La adaptación al cine.

Los escenarios de los inocentes

Mario Camus rodó en 1984 ´Los Santos Inocentes´ en Alburquerque, Zafra y Mérida. "Me interesaba la cruda realidad que narraba Delibes y tuve la suerte de acceder a su novela", recuerda e

P. CORDOVILLA G. MORAL P. CORDOVILLA G. MORAL 13/03/2010

Hace veintiséis años que Alburquerque mostró al mundo la historia de la opresión del hombre por el hombre. Régula, su marido Paco, sus tres hijos y su hermano Azarías vivían al servicio de sus señores en la finca El Zajarrón de la localidad, que aún recuerda el ajetreo de aquel acontecimiento. Hasta allí se trasladó Mario Camus y el propio Miguel Delibes para llevar la historia escrita tres años antes a la gran pantalla.

Una historia de caciquismo, latifundios y esclavitud que gustó al director de cine desde que la leyó y quiso llevarla al cine. "El hecho social que narraba Delibes fue clave para elegir esta novela. Me interesaba por la cruda realidad que retrataba". Alfredo Landa, Francisco Rabal, Terele Pávez, Belén Ballesteros, Juan Sánchez, Juan Diego, Maribel Martín,... recorrieron Alburquerque, Zafra y Mérida para dar vida a la sometida vida cotidiana de los años 60.

La presencia del equipo de grabación y sus actores, principalmente de Paco Rabal, trastocó la cotidianidad de los alburquerqueños especialmente aquel invierno lluvioso de 1984. Rabal se involucró mucho en la vida del pueblo. Pasó largos ratos con un hombre sencillo, de campo, anclado en el pasado como era Juan Flores Domínguez, conocido como Barrunta . Su amistad perduró hasta la muerte del actor, quien no dudó en destacar que Barrunta le sirvió de inspiración para su laureado personaje cuando leyó el pregón en las fiestas del pueblo. Este humilde alburquerqueño murió en el 2008 tras confesar que Los santos inocentes fue la única película que vio en su vida.

Una historia que en manos de Camus se convirtió en una de las obras maestras del cine español. "La historia estaba ahí, la diferencia la marca la narrativa: la literaria es más clásica y llena de los poderes que ofrece la palabra; el cine es una narrativa más moderna, más realista, mucho más popular y más impactante si llegas al público", explica.

La prosa de Delibes despertó el interés del cine español en más de una ocasión. El Camino , Retrato de familia , El príncipe destronado , con Mercero, El tesoro , El disputado voto del señor Cayo , Las ratas y La sombra del ciprés es alargada también pisaron la gran pantalla.

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