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EXPOSICION A PEQUEÑA ESCALA DE LA PASION CACEREÑA.

Una Semana Santa en miniatura

Hermano de cuatro cofradías y conductor prejubilado de autobuses, Martín Claros exhibe por primera vez media docena de maquetas con pasos en Dayma Modas en la calle Pintores.

CARLOS ORTIZCARLOS ORTIZ
29/03/2009

 

A Martín Claros, conductor prejubilado de autobuses, le apasiona la Semana Santa cacereña. Con 54 años pertenece a cuatro cofradías --Cristo Negro, Santo Entierro, Cristo de las Batallas y La Vera Cruz-- y vive cada año la Pasión con intensidad. Pero la próxima será especial. Por primera vez ha reunido en los escaparates de Dayma Modas (calle Pintores, 7) media docena de maquetas de pasos de Semana Santa. "Nunca se había hecho nada parecido", asegura el autor, que exhibe miniaturas de los pasos del Calvario vacío, el Cristo de los Estudiantes, el Nazareno, el Cristo del Refugio y la Esperanza. En el taller le esperan nuevas piezas, entre ellas, el Cristo de la Buena Muerte, el Cristo de la Expiración y el Cristo Negro.

El proceso para elaborar las maquetas abarca varias fases. En primer lugar, explica Martín Claros, hay que seleccionar tablas sencillas como material principal, lijarlas y darles hasta cuatro manos de pintura. Posteriormente, las adorna según el paso elegido con flores de tela o plástico. Para poder elaborar la media docena de maquetas que exhibe en la exposición en Dayma, ha empleado tres meses de trabajo y tiene previsto ampliar la colección más adelante.

Aficionado a las manualidades, confiesa que este proyecto le ha servido para "vivir con mayor intensidad la Semana Santa" y reforzar su fe. Aunque reconoce que no es un trabajo fácil, se siente satisfecho y afirma que ha cumplido su objetivo con creces en esta primera exposición. Ya piensa en la próxima.

Un trabajo de detalles

Entre las curiosidades de las piezas, precisa que cada una tiene unas medidas de 45 centímetros de largo por 25 de ancho. Para Martín Claros, la mayor complicación radica en forrar los cuatro varales de cada imagen --extensiones de los pasos que cargan los cofrades--, ya que es necesario cortar, encolar y enrollarlos con terciopelo.

Dice que ha intentado reflejar "el colorido y los adornos" de las procesiones y destaca el gran ambiente y la dedicación de las cofradías. Su próxima obra será el paso de la Flagelación. Solo le falta la imagen para decorarlo. Todo un reto.