El Periódico Extremadura | Viernes, 19 de septiembre de 2014

Plasencia
LA POLICIA DETUVO A LOS DOS HOMBRES EN UN BAR CERCA DE LA BARRIADA

Condenados a 8 años de cárcel por tráfico de drogas en San Lázaro

Se les intervinieron más de 87 gramos de cocaína y heroína

C. ORTIZ 12/04/2013

La Audiencia Provincial de Cáceres condena a un total de ocho años de cárcel y al pago de 36.000 euros de multa a dos traficantes de droga detenidos por la policía en un bar situado en las proximidades de la barriada de San Lázaro. Aunque el tribunal juzgó a cuatro acusados, finalmente solo ha impuesto penas a dos --José F. M. y Angel C. R.-- al considerar probado que se les intervinieron dos bolsas, una conteniendo 50,16 gramos de cocaína, y otra de heroína con 37,10 que en el mercado hubieran alcanzado los 9.000 euros.

La sentencia detalla cómo la policía encontró los estupefacientes tras realizar un registro en los baños del establecimiento en la que fueron detenidos los acusados. Todas las sustancias estaban destinadas a ser vendidas a terceros con ánimo de lucro.

Los hechos por los que han sido ahora condenados se remontan a la mañana del 28 de octubre del 2011, cuando tres de los cuatro acusados se desplazaron en coche al barrio placentino. Uno de ellos portaba una bolsa en la mano con la que entró en el bar y que dejó en la cocina, entrando posteriormente en la habitación del camarero, donde este escondía, según expone la sentencia, una báscula de precisión y tres bolsitas con minidosis, con 1,53 gramos de cocaína. No ha quedado acreditado que el camarero "tuviera conocimiento de que los dos condenados portaran sustancias estupefacientes ni que fuera a participar de alguna forma en su distribución".

Asimismo, el tribunal declara también absuelto al hijo de uno de los traficantes al quedar probado que no llevaba drogas encima cuando fue abordado por los policías al salir del bar ni que fuera partícipe de las intenciones de su padre y un cómplice.

En los cacheos que se realizaron a los detenidos los agentes encontraron tres teléfonos móviles y 90 euros en metálico, sin que se haya acreditado el origen ilícito de ese dinero ni que los teléfonos se hayan utilizado para operaciones de droga.