El Periódico Extremadura | Jueves, 27 de noviembre de 2014

Opinión

Entre todos

10/09/2013

EL RIESGO DE VIVIR

La pobreza merma las capacidades mentales

Pedro Serrano Martínez

Valladolid

Si ya sabíamos que las personas con escasos recursos económicos se desenvuelven peor en la vida, ahora, según unos investigadores del Reino Unido, Canadá y Estados Unidos, sabemos que "la pobreza en sí misma, al margen de la alimentación, el estrés o la influencia del entorno sociocultural, consume recursos mentales del individuo y reduce sus capacidades cognitivas. Es decir, que al estar inmerso en la preocupación económica que afecta directamente a su vida, la persona tiene mermadas sus capacidades mentales". Está claro que vivir siempre entraña riesgos, pero vivir en la pobreza los multiplica. Es evidente que para enfrentarse a los problemas que nos plantea la existencia hacen falta agallas, pero también recursos intelectuales y pecuniarios. Y, en cuestión de recursos, todos sabemos que los ricos juegan con ventaja sobre los pobres. Una ventaja que no parece estén dispuestos a perder a tenor de las políticas antisociales que el poder económico está imponiendo.

 

EL FRACASO

Rajoy olímpico

Josefa Ortega Oliar

Madrid

Con un desprecio olímpico a nuestra inteligencia, Rajoy intenta echar balones fuera, y atribuir nuestro peor fracaso olímpico a que unas veces se gana, y otras se pierde. Pero ahí están las hemerotecas que revelan que él achacó la culpa del fracaso anterior a Zapatero. La mucho mayor crisis económica, el paro, los recortes, los desalojos, junto con el hundimiento de la sanidad y educación de sus dos años de desgobierno impopular denuncian quien es ahora, y mucho más, el principal culpable. A lo que hay que añadir el vergonzoso cambalache antidemocrático que Rajoy hizo para colocar a la mujer de su patrono Aznar como alcaldesa no votada de Madrid.

 

EL DINERO DEL FUTBOL

Incomprensible para Zinedine Zidane

José María Heras Muñoz

Madrid

Zidane ha afirmado que ningún jugador de fútbol vale cien millones de euros, ni tampoco los millones que pagaron por él mismo, y que le resulta "incomprensible" que se paguen esas cantidades en esta época de crisis. Pero es precisamente ahora, para distraer al pueblo de la crisis, es decir, de las macro estafas que le están haciendo, que hace falta emplear unos cómplices para distraerle, si no ya contándole las maravillas de que disfrutará en una vida extraterrestre, al menos con unos malabaristas que juegan con pelotas; y para demostrar que ese espectáculo es importante, se pagan millones a esos malabaristas, como antes se revestía de oro las imágenes y hasta los edificios que albergaban a otros famosos por su santidad y milagros.

A Zidane le cuesta comprender algo tan sencillo porque eso le obligaría a confesar, --al menos en su interior, que es lo peor--, hasta qué punto, como jugador recubierto de oro, ha sido y, en parte, sigue siendo cómplice de los abusos que está denunciando.