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CONFLICTO EN ORIENTE PRÓXIMO

Un beduino y un policía mueren en unos disturbios en el sur de Israel

Los incidentes se produjeron cuando las fuerzas de seguridad se disponían a demoler un pueblo beduino que será reemplazado por uno para judíos religiosos

 

Policías israelís montan guardia junto a excavadoras tras demoler las casas del poblado beduino de Um al Hiran, este miércoles. - AP / TSAFRIR ABAYOV

ANA ALBA / JERUSALÉN
18/01/2017

Un civil beduino y un policía murieron este miércoles durante los disturbios que se produjeron en el pueblo beduino de Um al Hiran, en el sur de Israel. Los incidentes se iniciaron cuando las fuerzas de seguridad entraron de forma masiva en la localidad para demolerla, al ser considerada ilegal por las autoridades.

Decenas de personas se habían congregado antes de las cinco de la mañana para protestar por la demolición. Al llegar la policía estallaron los disturbios y los agentes los reprimieron con gases lacrimógenos, balas de goma y, según informaciones de algunos activistas presentes, también munición real.

Las fuerzas de seguridad alegaron que un hombre, el profesor beduino Yaqub Musa Abu Qi’an, intentó envestir con su coche a unos agentes y le dispararon causándole la muerte.

No obstante, diversos testimonios, entre ellos activistas israelís, aseguraron que la policía disparó primero al hombre -al que la policía vinculó con el Movimiento Islámico de Israel- y este perdió el control del vehículo y atropelló accidentalmente a unos agentes. Uno de ellos, Erez Levy, de 37 años, murió.

UN DIPUTADO HERIDO
 Además de las dos víctimas mortales, varias personas resultaron heridas, entre ellas Ayman Odeh, líder de la Lista Conjunta árabe y diputado de la Kneset (Parlamento israelí). Odeh sufrió heridas por bala de goma en la cabeza y la espalda y apareció sangrando en diversas imágenes.

Um al Hiran es uno de los “pueblos no reconocidos” del sur de Israel, donde unos 100.000 beduinos viven sin electricidad, agua ni servicios básicos porque el Estado se niega a suministrarlos.

En el 2015, el Tribunal Supremo de Israel determinó que las autoridades podían expropiar la tierra de la localidad. El Gobierno israelí decidió expulsar a sus habitantes para construir una población para judíos religiosos.

EXCAVADORAS AL AMANECER

Antes de que amaneciera, las fuerzas de seguridad entraron en Um al Hiran con camiones, excavadoras y el equipo necesario para demoler la población, donde en 1956 el Gobierno instaló al clan beduino de los Abu Qian, tras expulsarlos de Jirbet Zubaleh, la zona donde vivían.

Los graves incidentes ocurridos en Um al Hiran han vuelto a disparar el malestar de la población palestina de Israel y, según algunos analistas, pueden provocar un aumento de la tensión entre el Estado y la comunidad árabe.