+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

LOS BOSÉ

Un año para olvidar

 

DORA POSTIGO - EFE / BORIS PEJOVIC

DORA POSTIGO - EFE / BORIS PEJOVIC

POR MARTA ALTARRIBA
26/11/2017

La matriarca, Lucía Bosé, es sin duda la más mediática de las personas que configuran esta singular familia y la que más platós de televisión ha ocupado con sus intervenciones. Algunas especialmente polémicas, como cuando acudió a Sálvame tan solo un mes y medio después de la muerte de su nieta Bimba, víctima de un cáncer, una entrevista que la enfrentó con su hijo Miguel, que no aprobaba la decisión de su madre. El cantante debía de imaginar lo poco prudente que podría ser Lucía, que no se cortó un pelo en asegurar que, a sus 61 años, Miguel «está en plena decadencia».

Y aunque todavía no ha pisado un plató, no sería de extrañar que en breve quisiera defenderse de las acusaciones que se han vertido sobre ella y que la han llevado ante los tribunales. Hace tan solo unos días supimos que la Fiscalía de Madrid le pide dos años de prisión por un presunto delito de apropiación indebida. La acusa de haberse quedado con los 198.607 euros que logró en el 2009 con la subasta de La chumbera, un dibujo original de Picasso que al parecer el artista le regaló a la tata de sus hijos, Reme, aunque presuntamente ella, a su vez, se lo entregó a Lucía. Fueron las sobrinas de Reme las que hace dos años llevaron a Lucía ante los tribunales asegurando que la obra estaba incluida en el testamento de su tía, que fue una segunda madre para los hijos de Lucía Bosé y Luis Miguel Dominguín. Tan integrada estaba en la residencia que Miguel Bosé le llegó a sufragar el entierro, en 1999.

Miguel Bosé también ha acudido a la justicia, pero él en calidad de demandante. El pasado mes de agosto interpuso una denuncia ante la Policía por un intento de extorsión. A través de correos y whatsapps, un grupo de delincuentes le exigían 60.000 euros a cambio de no difundir unas fotografías realizadas con sus cuatro hijos en el parque de Disneyland y que habían conseguido gracias a un ciberataque a su teléfono móvil. Bosé se vio obligado a publicar las imágenes de Diego, Tadeo, Ivo y Telmo. Cuatro niños nacidos en dos embarazos gestados en vientres de alquiler con apenas unos meses de diferencia, todos ellos en el año 2011.

Revés económico

Además de estos problemas, el artista se ha tenido que enfrentar en los últimos tiempos a otros de índole económica. Al parecer, la empresa de la que es administrador, Costaguana SL, es la propietaria a su vez de un desconocido ático de 70 metros en el madrileño barrio de Chueca sobre el cual recae un embargo de Hacienda para hacer frente a una deuda de 259.399,33 euros. Costaguana ya fue una empresa nacida con problemas. En el año 2002, tan solo unos meses después de su creación, tuvo que responder por un préstamo de más de 110.000 euros al que le tocó hacer frente como avalista de la productora que realizaba la película El forastero, protagonizada por su amigo Nacho Duato.

No ha sido, sin embargo, el único revés económico sufrido por alguna de las empresas de Miguel Bosé. El cantante era accionista de la firma de jamones Agroalimentaria Monsalud (cuyo nombre fiscal es Brumale SL), una aventura en la que se embarcó en el año 1997 junto al exfutbolista Manolo Sanchís y en la que también figuraban como accionistas minoritarios Fran Rivera y el extenista Pato Clavet, entre otros. Las cosas no fueron tan bien como se preveía y, tras entrar en concurso de acreedores, el pasado marzo se publicaba en el BOE que la empresa se encontraba en disolución por orden judicial, tras no haber logrado una refinanciación de cinco millones de euros.

Sus hermanas también andan entre turbulencias. Aunque Paola se separó de José Coronado, padre de sus hijo Nicolás, hace 28 años, mantienen una excelente relación y le ha afectado profundamente el infarto que sufrió el actor hace unos meses. Eso, sumado a la reciente pérdida de su sobrina Bimba, la han acercado a la meditación. «Son toques que te da la vida, que te hace reflexionar sobre muchas cosas», aseguraba, sentada en el plató de Sálvame Deluxe pocos meses después de que lo hiciera su madre. Actriz y diseñadora, uno de sus cuentos, El pájaro caracol, inspiró una de las fallas infantiles de Valencia el año pasado.

Actualmente, Paola vive con su hermana Lucía, que ha pasado por el durísimo trance de perder a una hija con apenas 41 años. Singular como buena Bosé, Lucía tuvo su particular forma de pasar el duelo. Lo hizo alejada de su exyerno, Diego Postigo, que le comunicó la fatal noticia, y de sus nietas, Dora y June, de solo 13 y 8 años. Aseguraba en una entrevista a la revista Semana que no estaba preparada para ello y que necesitaba recuperarse antes de volver a hablar con las pequeñas, que quedaban a cargo de su padre. Ni siquiera le calmó el desasosiego la reconciliación que causó el fallecimiento de Bimba entre su hermano Miguel y su hijo Olfo, que había sido muy crítico con el cantante por haber recurrido a los vientres de alquiler para ser padre. La relación entre ellos –ya tensa desde que, según confesó el propio Olfo, su tío le sorprendió «en su sagrado baño turco, desnudo, con tres amigas» y le echó diciéndole que no lo quería «volver a ver»– se rompió definitivamente cuando su sobrino se atrevió a criticarle por unos «gallitos» que se le habían escapado en un concierto. ¡Incluso le acusó de dictador!

Rencillas familiares

Una ruptura familiar muy dolorosa para Lucía, pues Miguel había ejercido de padre con sus hijos mayores, Bimba y Olfo, tras romper con su marido, el italiano Alessandro Salvatore. Lucía es madre de otras dos chicas, fruto de su segundo matrimonio con el actor y empresario Carlos Tristancho: Lucía, que se dedica a la moda con el nombre de Palito, alias que ella misma se puso de niña; y Jara, que mantiene una relación con el actor David Castillo, quien, tras la muerte de su cuñada Bimba, se hizo donante de médula en un gesto solidario.

De estar en el punto de mira no se han librado ni las hijas de Bimba. La mayor, Dora, sigue sus pasos como modelo a pesar de su juventud. Decidida e implacable, ha salido al paso de los comentarios que especulaban con que si su hermana pequeña, June, era trans... simplemente por haberse cortado el pelo. Garra y figura, como el resto del clan.