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VENTA DE LA EMPRESA A NUEVA RUMASA.

Kraft decidió bajar este año un 16% la producción de Carcesa

Los trabajadores fijos discontinuos de la planta emeritense fueron despedidos.Los nuevos propietarios se sorprenden del buen estado de la fábrica.

 

Imagen de la planta de Carcesa, en el polígono industrial El Prado. - Foto:JERO MORALES

CESAR PEGUEROCESAR PEGUERO 20/03/2008

La venta de Carcesa por parte de Kraft a la firma Nueva Rumasa, del empresario José María Ruiz Mateos, ha sido acogida de manera favorable, y con cierto alivio, por parte de los trabajadores de la planta de Mérida, unos cien empleados, que estaban viendo como la gestión de la multinacional no era todo lo buena que deseaban.

Así, Kraft había decidido bajar este año la producción en un 16%, lo que estaba provocando problemas de ocupación entre los trabajadores, que se temían lo peor: despidos entre el personal fijo de la empresa.

El temor no era infundado, porque la multinacional ya había despedido al personal fijo discontinuo, que ahora han recuperado la esperanza de volver a ser contratado por la empresa.

En cuanto a la reducción de la producción, había afectado, principalmente a la elaboración de paté de sabores, que habían dejado de hacerse, una de las apuestas de Kraft cuando compró la empresa en el año 2006 a la también multinacional United Biscuits Southern Europea.

Por este motivo, la producción de la planta de Mérida se centraba solo en la elaboración de patés, callos, magros y patés para marcas blancas.

DESEMBARCO Cuando los directivos de Nueva Rumasa desembarcaron el pasado jueves en la fábrica de Mérida se reunieron con los comité de empresa de las tres plantas de Carcesa (Mérida, Montijo y Don Benito), a los que aseguraron que los puestos de trabajo se iban a mantener y que los planes de negocio pasaban por potenciar las marcas, encabezadas por Apis y Fruco, lo que les dio una tranquilidad que con Kraft habían perdido.

Por su parte, los trabajadores mostraron su satisfacción porque Carcesa fuera comprada por una firma española, y de manera individual, no dentro de un paquete de empresas.

Además, lamentaron que durante el tiempo que Carcesa estuvo en manos de Kraft, no se invirtió en publicidad y las ganancias no revertieron en la empresa, sino en toda la compañía.

De momento, un directivo de Nueva Rumasa ya se ha hecho cargo de la gestión de Carcesa. En estos primeros días de trabajo los objetivos se están centrando en la realización de un análisis de la situación de la empresa, en un plan para potenciar las marcas punteras y en la elaboración de una campaña de publicidad.

Por otro lado, desde la empresa se ha mostrado su sorpresa agradable por las buenas instalaciones con las que se han encontrado en la planta de Carcesa de Mérida.