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115 PARTICIPANTES, ENTRE LOS 6 Y LOS 70 AÑOS, DAN VIDA A ESTOS EVENTOS CULTURALES

El teatro clásico inunda las calles

La programación ‘off’ del Festival de Teatro Clásico lleva representaciones y eventos a las calles de la ciudad para el disfrute de emeritenses y turistas. Más allá del templo de Diana o el Foro, se están buscando nuevas ubicaciones para las actividades

MANUEL LÓPEZ merida.extremadura@elperiodico.com MÉRIDA
13/08/2017

 

No es para nada extraño pasear por Mérida en los meses de julio y agosto y encontrarse en una esquina a Agamenón, dos calles más adelante a Edipo, a la joven Eulalia y a Teseo en su lucha con el Minotauro. Los dioses y personajes clásicos bajan del Olimpo para personificarse en la bimilenaria ciudad romana contando sus historias por sus calles y monumentos.

Por ello, no solo el teatro romano es el culmen del teatro clásico en verano. El templo de Diana, la plaza de España, el pórtico del Foro, las termas de Pontezuelas y la Asamblea, entre otros lugares, son testigos de las representaciones que se desarrollan por toda la ciudad. Precisamente, estas actividades las lleva a cabo la compañía de teatro emeritense Taptc? Teatro, que desde el año 2009 gestiona la programación ‘off’ del Festival de Mérida y que además celebra en esta edición su 30 aniversario. «Para celebrarlo hemos recuperado el primer texto grecolatino que hicimos en Taptc? Teatro, que es la obra Edipo y los Labdácidas: ¡qué familia!», asegura Raquel Bazo, una de las socias de la compañía emeritens. Con motivo del 30 aniversario, también cuentan con una exposición de fotos donde se puede ver su evolución y cómo el proyecto se ha ido consolidando desde el año 2009.

Para este tipo de actos que se celebran por las calles, la compañía cuenta este año con de 115 participantes, desde los 6 años hasta los 70 aproximadamente. «Tenemos gente de todas las clases sociales, trabajadores, en paro, jubilados y estudiantes», afirma Bazo. El equipo de gestión y producción de estas actividades está formado por cuatro personas, que «somos los monitores de los talleres de interpretación que se han llevado a cabo meses atrás, y después están otras cuatro personas que son la parte técnica, lo hacemos todo entre unas 10 personas».

En la progración de este verano se realizaba la proyección de películas de cine los lunes, mientras que de martes a jueves «mostramos el trabajo que se ha llevado a cabo en los talleres de interpretación de los últimos tres meses con cuatro grupos que han trabajado tragedia clásica, cómico contemporáneo y tragedia contemporánea», informa Raquel Bazo. Estas obras se han representado en lugares como el pórtico del Foro, donde se ha llevado a cabo Edipo y los Labdácidas; en el templo de Diana, con la representación de Los Suplicantes y Agamenón; en las termas de Pontezuelas, con el Minotauro, y por último, como novedad este año, en el patio de los naranjos de la Asamblea de Extremadura. En este último y nuevo lugar de la programación se ha representado Eulalia con una «buena acogida» por parte del público que prácticamente ha llenado el recinto en las representaciones.

Nuevos lugares

Estas actividades que se celebran por las calles de Mérida cada año van a más pero para seguir creciendo «se necesitan nuevo lugares» para llevar a cabo las representaciones: «queremos seguir creciendo pero para eso queremos establecer nuevos espacios porque, por ejemplo, el templo de Diana se ha convertido en un espacio poco agradable para realizar teatro porque hay hostelería y ruido y teatro es una actividad que requiere mucha concentración por parte de los intérpretes y también del público». Por otro lado, la afluencia de público sigue siendo elevada, como en años anteriores. Entre los asistentes a las representaciones destacan los propios emeritenses ya que los turistas «vienen mucho a los ensayos porque están por la ciudad, nos ven ensayando en los sitios y se quedan. Pero también acuden mucho a los actos».

Por último, desde la compañía de teatro emeritense aseguran que una parte muy importante de la «filosofía del proyecto» es que sea «accesible para toda la gente».

Estas representaciones se pueden ver sentados pero también están adaptadas para que la gente que está por la ciudad paseando se pare un rato o para que los turistas se lo encuentren caminando por la calle. Raquel Bazo reconoce que la idea principal es «que el teatro esté en las calles y que no haya que ir a buscarlo sino que te lo encuentres» por los diferentes rincones de Mérida.