+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Cartas al director

 

14/11/2017

EL SEPARATISMO

Los dirigentes del Barça, a juicio

Emilio Díaz Ledesma // Madrid

Ya el tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha estimado el recurso de varios letrados contra la adhesión de los colegios de abogados al Pacto por el Derecho a Decidir, que vulneraba su libertad de conciencia no secesionista.

Ahora arquitectos de Cataluña también demandan a su decano por vulnerar de la misma manera sus derechos fundamentales, con tan pocos escrúpulos que mientras que promueve el separatismo ese Lluís Comerón pretende comer a dos carrillos, ser presidente de los colegios de arquitectos de toda España.

Esperemos, pues, que muy pronto, para que se conozca mejor antes del 21 de diciembre que tipo de dirigentes tienen los aislacionistas, los muchos miles de socios del Barça que no son independentistas denuncien a una cúpula que ha sido punta de lanza del separatismo. Aunque antes aun deberían denunciar esa indecente perversión del espíritu deportivo los independentistas de buena fe, para quienes el fin no justifique los medios. Pero parece difícil que cumplan con su deber, cuando siguen tras unos dirigentes políticos que por limitarnos a los hechos comprobados, son tan corruptos, falsos y cobardes.

LAS PROMESAS

Pablo Iglesias descubre España

Antonio Bertrán Buendía // Madrid

Ningún partido estatal ha mostrado peor ambigüedad, ni pagado tan caro por ello, como Podemos.

Por una enmienda real o para intentar parar esta enorme sangría, Pablo Iglesias sale ahora con unas declaraciones tan rotundas como, en él, sorprendentes.

«Estamos orgullosos de ser españoles», «no vamos a regalar al adversario la patria» porque eso nos impediría gobernar y transformar la sociedad.

Preguntado sobre la bandera, Pablo Iglesias reconoce que «los colores oficiales del Estado apelan emocional mente a una amplia mayoría de los españoles.

Y debemos asumirlo», aunque, como la derecha se arropaba en la bandera para luchar con la homosexualidad y otros derechos humanos, «durante muchísimo tiempo nos identificáramos más con otra bandera española».

¿Lo dice en serio? ¿Veremos ahora a los dirigentes de Podemos llevarla con orgullo, cumpliendo esa promesa, o será un bandazo más y promesa politiquera?

La ventaja, en este caso, es que, subrayémoslo, sabremos muy pronto si cumple con lo que ahora promete.