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Cartas al director

 

08/01/2017

S.T. COLERIDGE

Día tras día

María Francisca Ruano

Cáceres

Día tras día siempre, siempre, inmóviles, como una pintada nave en un pintado océano, dice los versos del poeta inglés del siglo XVIII S.T. Coleridge.

Son del Poema del viejo marino y, aunque aquí no existe posibilidad ni facilidad ninguna de atisbar ningún mar, como metáfora o símbolo da juego.

Poeta británico de luminoso romanticismo, pero también de conceptos filosóficos de imaginación, que invita a considerar su creación sin dudar demasiado de su palabrería, resultan leídas estas líneas desde tierra adentro y muy hacia dentro, matices de realidades incomprensiblemente inamovibles sobre las que el tiempo es como una cometa desapareciendo tras las montañas pedregosas o puntiagudas al soplar cualquier viento. Pero poco más.

Día tras día, inmóviles, siempre, como una pintada nave en un pintado océano, que dijera un viejo marino.

UN PILAR ESENCIAL

Los enfermeros

Juanjo Sánchez

Enfermero

Desde hace casi dos años desarrollo mi labor profesional como enfermero en el ámbito de la atención primaria (AP). Después de 27 años trabajando en uno de los hospitales públicos más importantes de nuestro país, opté por un cambio y emprendí una nueva aventura laboral. Al poco tiempo de incorporarme me di cuenta de una realidad: el potencial enorme de las enfermeras en este ámbito concreto. Las posibilidades de influir sobre los hábitos de los usuarios eran muy grandes y el impacto positivo sobre la salud de la población, inmenso.

No estoy dando argumentos sobre mi valía personal, todo lo contrario, estoy haciendo visible una realidad incontestable: el abordaje enfermero y los cuidados influyen positivamente en la calidad de vida, concretamente sobre la salud de la población que atendemos. Yo partía de una visión hospitalaria donde las enfermeras abordaban los estados agudos y graves del paciente. Ahora la visión se ampliaba y cambiaba exponencialmente, ya que la enfermera tenía en sus manos la oportunidad de hacer el seguimiento y control efectivo de una población mucho más amplia, mayoritariamente sana. Las herramientas de que disponemos los enfermeros y enfermeras en los CAP básicamente son: la comunicación, la educación sanitaria, la experiencia en los cuidados y la proximidad al usuario.

Los enfermeros fidelizamos a los pacientes al sistema público, a pesar de que muchos usuarios tienen doble cobertura con la contratación de mutuas privadas. Es una realidad incontestable, con todo mi respeto por el sector privado de la salud.

El paciente crónico es un grueso importante de los usuarios atendidos por los equipos de atención primaria. Pero no podemos dejar de lado la salud comunitaria, el usuario sano y la salud en la escuela. Con suficientes recursos humanos y materiales, podemos desarrollar una labor de alto impacto sobre la salud y los estilos de vida del conjunto de la población de un país.