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Cartas al director

 

20/01/2017

TOLERANCIA

Selváticos

José Gordón Márquez

Azuaga

Puede que a alguien le resulte exagerado el título pero es obvio que en la actualidad hay personas de comportamientos tan salvajes que hace pensar que el hombre poco avanza en cultura, como si estuviéramos todavía en la Etapa Lítica.

Sin meterme en el tema de violencia de género, que esa es otra, hace tan sólo unos días pudimos ver por televisión la pelea de dos padres grabada por la web en el Polideportivo Canario, que estaba retransmitiendo un partido de juveniles donde jugaban sus hijos. La trifulca comenzó con una discusión entre ambos. De repente, uno de ellos propina un cabezazo a su contrincante, que enseguida se revuelve y le lanza un aluvión de golpes dando una imagen deplorable y un vergonzoso ejemplo para sus hijos.

Para algunos, la libertad de pensar y actuar es aceptar como verdadero lo suyo propio, sus razones, como si fuera perfecto; no admitiendo las razones contrarias, y las cosas son como son, no según parece a nuestra inteligencia. Esa libertad de no aceptar la lógica, sin tolerancia, es la libertad de los lerdos.

Caso tan brutal pero con menos instinto racional, el del gorila portero de una discoteca que propinó a un joven un tremendo puñetazo dejándolo en coma tan sólo porque el muchacho le dio una patada a una botella de plástico vacía.

No es raro ver la sede del Parlamento de cualquier país convertida en un ring cual si fuera un cuadrilátero de boxeo, donde se vapulean diestros y siniestros, dejando la cultura y las buenas formas de comportarse encerradas en el armario, y sacando del armario cada cual la fiera que se lleva escondida, por tan sólo el hecho de opiniones contradictorias. Ante sucesos de esta índole, es inevitable que siempre esté en rabiosa actualidad una de las pinturas negras que Goya realizó, en la que dos rústicos luchan a bastonazos teniendo por fondo un paisaje oscuro y encrespado como su mismo proceder.

Y es que queramos o no somos de voluntad finita, y siempre están carne y espíritu en guerra íntimamente enlazados.