El jurado popular declaró culpable de asesinato al acusado de acabar con la vida de su casero en Montijo en 2014, así como autor de un robo con violencia e intimidación hacia la mujer del fallecido, según informaron fuentes judiciales.

El jurado popular consideró que el ahora procesado agredió a la víctima "de forma sorpresiva, con imposibilidad de defensa", a la que causó "un sufrimiento innecesario", explicó el letrado de la acusación particular, Francisco García.

En el juicio, que se ha desarrollado a la lo largo de toda esta semana en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial en Mérida, el acusado se declaró culpable de los delitos que se le imputan y por los que se enfrenta a penas de cárcel que oscilan entre los 19 y los 30 años.

Los hechos se remontan al 23 de julio de 2014, cuando el ahora procesado --inquilino del casero-- llamó por teléfono a la mujer de este último para que ésta se presentara en la vivienda arrendada con la excusa de pagarle, aunque su objetivo real era robarle las joyas, según reconoció el acusado.

Como la mujer se presentó en la vivienda con su nieta, éste rehusó realizar el robo. Sin embargo, horas después volvió a llamar a su casera, pero en este caso se presentó el fallecido, de 73 años. Al dar la espalda al acusado, éste se abalanzó sobre él con un cable de televisión, que se rompió, por lo que empezó a golpear "cuatro o cinco veces" al suelo con la cabeza del casero para dejarlo "inconsciente".

Posteriormente, se personó en la casa de la viuda para robarle las joyas, que más tarde vendería en Badajoz en una casa de compra de oro por 325 euros, y a continuación realizó un giro con el dinero a su novia y los hijos de ésta, que se encontraban en Valencia.