El 75% por ciento de los 9.491 peatones atropellados en ciudad el año pasado cruzaba la vía correctamente, y sólo el 25% restante fue arrollado por no respetar un semáforo, no utilizar los pasos de cebra o caminar por la calzada.

Así lo revela el Anuario Estadístico de Accidentes de la Dirección General de Tráfico (DGT) correspondiente a 2009, año en el que 470 peatones murieron atropellados, 244 de ellos en zona urbana, 201 en la carretera y 25 en travesías.

De los 244 peatones muertos en ciudad, 14 no respetaron un semáforo, 21 no utilizaron un paso de peatones, 25 cruzaron o irrumpieron en la vía antirreglamentariamente y otro cuatro fueron atropellados cuando caminaban por la calzada.

Sin embargo, la inmensa mayoría ---164--- murieron atropellados cuando atravesaban correctamente la calzada, e incluso diez fueron arrollados mortalmente cuando estaban sobre la acera.

Una situación que se repite en los accidentes mortales registrados en los tramos de travesía -término que describe las carreteras que atraviesan zonas urbanas-, en los que 16 de los 25 fallecidos el año pasado no estaba cometiendo ninguna infracción.

Por contra, la proporción se invierte en los atropellos en carretera, en los que la gran mayoría de los peatones fallecidos ---149, un 74% del total-- perdió la vida en alguna situación de riesgo.

Así, de los fallecidos en vías interurbanas, 97 personas murieron por cruzar la vía de forma indebida y otras 30 por caminar por la calzada.

Por tipo de accidente, 176 de los 470 fallecidos en todo tipo de vías perdieron la vida cuando cruzaban la calzada fuera de una intersección, 74 atravesando un cruce, siete cuando trabajaban en la calzada, ocho cuando subían o bajaban de un vehículo y tres cuando reparaban un automóvil averiado.

El total de fallecidos se divide prácticamente en partes iguales entre el día y la noche, aunque en las horas nocturnas se multiplica por dos el riesgo de morir atropellado en carretera. Además, un 60% de los peatones muertos en carretera fallecieron en vías no iluminadas, frente a menos del 1% de las zonas urbanas. Por edades, siguen siendo especialmente vulnerables los ancianos y, de hecho, los mayores de 65 años representan una cuarta parte de los heridos y muertos en carretera y casi una de cada tres víctimas en zona urbana.