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Amenaza de iceberg titánico

El avance de una grieta está a punto de desprender de la Antártida una masa de hielo como la provincia de Alicante

 

La gran fractura en la Antártida, en una foto tomada el 10 de noviembre. -

MADRID
08/01/2017

Un enorme iceberg de una superficie similar a la de la provincia de Alicante, que se convertiría en uno de los 10 más grandes de la historia, está a punto de desprenderse de la Antártida, según ha anunciado un grupo de científicos de la Universidad de Swansea (Gales, Reino Unido). No se trata de un efecto del cambio climático sino de un fenómeno geológico, pero podría agravar la subida del nivel de los océanos causada por deshielo del Ártico.

El iceberg se encuentra en el denominado sector C de la barrera Larsen, una plataforma alargada de hielo flotante ubicada en la costa oriental de la Antártida, la que se acerca a la Tierra de Fuego argentina. El pasado mes de diciembre se detectó que la grieta que separa este sector del resto de la barrera estaba aumentando rápidamente. Solo un hilo de hielo de unos 20 kilómetros de largo mantiene el vínculo con el continente. La masa de hielo que podría desprenderse tiene una superficie de unos 5.000 kilómetros cuadrados, con un espesor de 350 metros. Su extensión equivaldría a una cuarta parte al territorio de Gales. Para acercar el símil, podría decirse que el tamaño del gigantesco bloque de hielo se acerca mucho a la dimensión total de la provincia de Alicante, de 5.816 kilómetros cuadrados. Un monstruo superado por el denominado B-15, un gigante helado que en el momento de desprenderse, también de la Antártida, en marzo del 2002, tenía una superficie 11.000 kilómetros cuadrados.

El verano antártico está acelerando ahora el proceso hasta el punto de que la grieta ha llegado a crecer 18 kilómetros en tan solo dos semanas. La brecha es de unos 100 metros de ancho, pero se estima que alcanza el medio kilómetro de profundidad. «Si este iceberg no se desprende en los próximos meses, estaré asombrado», ha declarado a la cadena británica BBC el profesor Adrian Luckman, de la Universidad de Swansea. Según ha explicado, los científicos pudieron observar el aumento de la grieta a través de imágenes de radar del satélite Esa Sentinel. «Está tan cerca de la ruptura, que creo que es inevitable», ha añadido. Luckman ha subrayado que se trata de un acontecimiento geológico y no climático.

Un iceberg de este tamaño puede causar problemas a la navegación marítima aunque los precedentes indican que en pocas ocasiones se han desplazado hacia el norte, hacia América del Sur. Lo más habitual es que se queden vagando por la Antártida durante años. Lo que más preocupa a los científicos es la posibilidad de que, si se desprende el iceberg, los glaciares –ríos de hielo– aceleren su movimiento hacia el mar, lo que tendría un impacto en el nivel de las aguas de las costas de todo el mundo. La plataforma a punto de desprenderse ayuda a frenar el flujo hacia el mar de los glaciares que tiene detrás.

EL PRONÓSTICO / De acuerdo con estimaciones de los expertos, el nivel de las aguas globales –si el flujo de los ríos glaciares llegara al mar– podría terminar aumentando diez centímetros. El año pasado fue el más caluroso de la historia, debido a los gases de efecto invernadero y el fenómeno climático El Niño que lanza calor desde el océano Pacífico, recordó el jueves el Servicio del Cambio Climático de Copérnico, un programa de la Unión Europea.

Los investigadores de Gales afirman también que la pérdida de una pieza de ese tamaño dejará al resto de la plataforma de la Antártica vulnerable a rupturas futuras. Nuevos icebergs, de más pequeño tamaño, podrían seguir al Larsen C.

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