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El drama migratorio

Seis inmigrantes mueren y otros 21 desaparecen en el Estrecho

La tragedia no cesa pese a que la llegada del frío provoca una disminución de lanchas de mafias. La aparición de fallecidos se produce después de la alerta de naufragios lanzada por las oenegés

 

Agentes de la Guardia Civil y de Salvamento Marítimo, en el puerto de Algeciras, con uno de los seis cadáveres de inmigrantes. - EFE / A. CARRASCO RAGEL

SEVILLA
15/01/2017

Los peores presagios de las oenegés que trabajan con inmigrantes en el norte de África se han cumplido, después de llevar días avisando de la desaparición de muchos en aguas del Estrecho. Salvamento Marítimo rescató ayer los cadáveres de dos inmigrantes flotando a una milla al sureste de Punta Carnero (Cádiz), a los que se sumaron un tercer cuerpo, rescatado por la Guardia Civil tras ser avistado por una embarcación, y otros dos, llegados el viernes sin vida hasta las costas de Tarifa. Ayer por la tarde se añadió una sexta víctima tras interceptarse una patera cerca de la costa de Ceuta.

Dos embarcaciones de Salvamento Marítimo, apoyadas desde el aire por helicópteros, peinan las aguas del estrecho de Gibraltar en busca de supervivientes o más cuerpos. Oenegés como Caminando Fronteras cifran en 21 las personas que se encuentran desaparecidas a lo largo del litoral gaditano.

DOS MUJERES Y UN BEBÉ / Caminando Fronteras ya había alertado el pasado jueves de que se había perdido el contacto con una embarcación salida desde las costas marroquís ese mismo día, a bordo de la cual viajaban 11 personas: ocho hombres, dos mujeres y un bebé. El viernes avisó de que otras diez personas, entre ellas tres mujeres, pedían ayuda porque su zodiac estaba pinchada.

Lo servicios de Salvamento Marítimo se pusieron manos a la obra, sobre todo tras conocerse que dos cuerpos, un hombre y una mujer de origen subsahariano, habían sido arrastrados por el agua hasta la playa de Bolonia, en Tarifa (Cádiz). Esta misma mañana, sobre las nueve, se recibía un aviso de otros dos cuerpos en la zona de Punta Carnero: otro inmigrante subsahariano y un joven magrebí con un traje de neopreno.

Sobre las 12.30 horas, una embarcación de recreo alertó de la existencia de otro cuerpo a la Guardia Civil, que lo recogió en su propia embarcación, informó Salvamento Marítimo. Los cadáveres fueron trasladados al puerto de Algeciras para proceder a la autopsia e intentar la identificación de los cuerpos.

Salvamento Marítimo informó también del hallazgo de una sexta víctima, una inmigrante que viajaba junto a otras siete personas en una patera localizada a 35 millas de Ceuta.

La búsqueda continúa mientras tanto en el Estrecho. Anoche participaban dos embarcaciones, un avión y un helicóptero de Salvamento Marítimo y una lancha de Cruz Roja.

La cifra de muertos de este fin de semana es una de las mayores tragedias en aguas del Estrecho, aunque sin alcanzar el triste record del 2003, cuando fallecieron los 37 ocupantes de una embarcación.

La dramática situación que cada vez afecta a más personas en sus países de origen, azotados por guerras y hambruna, les empuja a jugarse la vida y a exponer la de menores de edad al embarcarse en condiciones inhumanas en busca de una oportunidad en Europa.

UNA CIFRA BRUTAL / Como consecuencia, el año pasado se superaron los 5.000 muertos por vez primera en aguas del mar Mediterráneo. Una cifra brutal que supera con creces los 3.777 ahogados registrados por la Organización Internacional para la Migración (OIM) en el 2015 y los 3.279 del 2014.

Ni la llegada del crudo invierno, con el notable descenso de temperaturas, hace cejar en su empeño a los inmigrantes, si bien reduce drásticamente la presencia de embarcaciones fletadas por mafias. A estas alturas del año, la mayoría tratan de acceder a territorio europeo por otras vías menos arriesgadas que el mar, como el asalto masivo a las vallas fronterizas de Ceuta y Marruecos.

La última de estas intentonas se produjo durante la madrugada del pasado 1 de enero, cuando alrededor de 1.100 personas trataron de llegar a suelo ceutí a través de las vallas, pero únicamente dos lograron su objetivo debido a la colaboración de la policía marroquí y a la actuación de la Guardia Civil.