Abres el buzón, recoges la carta de todos los meses y asumes con resignación lo que tienes que pagar. Te preguntas por qué estás pagando ese precio y, sobre todo, si estás siendo víctima del mercado o de tu desconocimiento. En pocas líneas se resume lo que sienten muchas personas cuando ven cada mes el recibo de la luz. A muchos les asaltan las mismas preguntas:¿por qué sube tanto la luz?, ¿qué compañías han subido la luz?, ¿qué tiene que ver el Gobierno con esta subida? Y la más importante: ¿qué puede hacer?

Al igual que acudimos a un banco para saber qué hacer con nuestro dinero o a un abogado cuando tenemos un problema jurídico por resolver, en este tiempo que nos ha tocado vivir es más necesario que nunca la figura del asesor energético.

Con esta idea se presenta AE Ibérica, una consultora especializada en la negociación de tarifas, compra de energía y en proyectos de autoconsumo y eficiencia energética con más de diez años de experiencia en el sector y oficinas distribuidas por España y Portugal. Su objetivo es gestionar la energía eléctrica y darle al consumidor la mejor opción en función de sus necesidades. Sin más.

«A la gente le chirría pagar sin saber qué está pagando. Eso no puede suceder en estos tiempos y nuestra misión es informar y formar a estas personas para que ellos elijan la mejor opción. No es venderles una compañía porque sí. Es explicarles con detalle cómo está el mercado, analizar sus necesidades y rutinas y, en base a todo ello, proporcionarles la mejor opción. Ahí entramos en juego», explica Daniel Alcañiz, representante de AE Ibérica en Almendralejo, donde tiene su oficina esta asesoría energética en la calle Escribano, número 40.

A Daniel le preocupa que la gente no sepa de energía. «Nosotros demostramos al cliente por qué paga más y qué debe hacer para reducir su consumo. En definitiva, es proporcionarle una buena educación energética y, por supuesto, darle opciones. Hoy día, compañías hay muchas, pero un asesor está para darte la mejor opción. Vivimos de la confianza del cliente, por eso no podemos fallarle», asegura. Una nueva figura que no sólo está de moda, sino que se antoja casi necesaria.