La Casa de la Paella y el Asado es ese lugar en el que puedes pedir una paella de calidad, con arroz 100% extremeño y compartirla de la manera más íntima y familiar con tus allegados. Una firma de restaurante nacida en la región que tiene establecimientos en Mérida, Almendralejo y Alcázar de San Juan, pero que ahora apunta alto y ofrece la oportunidad de poder ser franquiciado de la firma en cualquier lugar de España. O del mundo.

Daniel Sánchez, que apenas tiene 26 años, es su gerente. El negocio lo creó su padre hace una década y Daniel, responsable de BNI Desafío Almendralejo, le está dando otra dimensión. Ha creado un proyecto para poder abrir franquicias de La Casa de la Paella y el Asado. Y por delante un primer dato: la rentabilidad anual oscila por el 16%, según sus planes financieros. Nada mal para empezar.

Especifica que el plan creado es para el autoempleo, es decir, personas que busquen tener su propio negocio, y no quizá tanto como franquicia de inversión. Recomienda un local de unos 80 metros cuadrados, aproximadamente, a ser posible diáfano e, incluso, tiene la opción de locales sin salidas de humos.

Desde La Casa de la Paella y el Asado tienen claro que “no queremos perder la esencia de ser una empresa familiar. Y eso se lo queremos transmitir también al cliente, pese a ser un negocio escalable”, indica Daniel. Considera que le diferencia de otras franquicias de arroces el hecho de tener obrador propio, lo que le permite controlar todo el proceso productivo desde el punto cero hasta el final. “La materia prima es nuestra calidad. Es un extra porque siempre aseguras un buen producto. Y contamos con arroces y propiedades de Extremadura, algo que también queremos remarcar”.

Además de la gran especialidad de la paella, destaca los asados de cochinillo y cabrito, usando un horno de leña tradicional. “Son nuestros dos platos fuertes que dan un valor añadido a una futuro expansión. Los hemos testeado y ofrecen alta calidad”.

Con una inversión inicial desde los 53.000 euros se podría instalar un nuevo establecimiento de la firma en cualquier lugar, contabilizando el canon de entrada de 18.000 euros. Los royalties están a precio de mercado, siendo del 5% por la explotación y el 1% en cuestiones de marketing.

Daniel explica que para un franquiciado hay muchas ventajas como la garantía de independencia, el conocimiento de la rentabilidad del negocio, aprovechar las economías de escala, ayudas financieras para acometer las primeras inversiones, aprovechar los servicios de I+D del franquiciador, poca estructura de personal o la posibilidad de negociar exclusividad de un territorio.

La primera firma de paellas extremeñas buscar dar el salto. Y va por buen camino.