El Centro Universitario Santa Ana de Almendralejo ha recibido en este mes de diciembre la visita de cuatro delegados de la Wolaita Sodo University de Etiopía entre los que estaban el vicerrector de investigación y tres profesores de ingeniería que han sido acompañados por representantes de la oenegé Rcbdia, una entidad que colabora con esta universidad en el desarrollo local. El fin de la visita era conocer por parte de estos ingenieros e investigadores técnicas encaminadas a mejorar el desarrollo de las comunidades agrarias en la región de Sodo. La colaboración con Santa Ana se ha materializado en un proyecto de adaptación tecnológica de soluciones agrarias a la zona de Wolaita para la reducción de pérdidas antes y después de las cosechas. En dicha zona, uno de los principales cultivos es el mango, pero suelen tener grandes pérdidas antes y después de las cosechas. Y de ahí surge esta petición.

María del Carmen Vidal-Aragón, profesora de Santa Ana, dio la bienvenida al grupo y explicó a los investigadores parte de la historia de Santa Ana. A continuación, pasó al laboratorio para preparar procesos de elaboración de derivados de mango. Mientras maceraba la fruta, Vidal-Aragón explicaba a los asistentes los principios básicos de higiene y seguridad alimentaria, así como la tecnología necesaria para elaborar un derivado de mango de calidad, estable a una temperatura ambiente y de mayor valor comercial. También mostró técnicas sobre como minimizar pérdidas poscosecha. Gracias a la tecnología mostrada y el material facilitado por la profesora, las mujeres de Sodo podrán tener a partir de ahora un extra en sus ingresos y contribuir a la seguridad alimentaria de la zona. 

El profesor Juan Fernández-Cortés mostró los campos de ensayo de viña y olivar del centro Santa Ana y el modus operandi con los alumnos en el área de agronomía con énfasis en la necesidad de formar técnicos que sepan manejar explotaciones agrarias en base a la gestión de datos objetivos obtenidos a partir de estaciones meteorológicas, sondas de humedad, estrés de la planta o datos vía satélite, entre otros. 

También demostró cómo se puede construir una bomba con material reciclado y un sistema especial para abonar, ambos con un coste económico mínimo que podrán exportar a Etiopía.