La Unión Extremadura prevé unas pérdidas de alrededor de 124 millones de euros en el sector vinícola regional, ocasionadas por los industriales con la complicidad de las administraciones, al ponerse de acuerdo las bodegas extremeñas en pagar el kilo de uva a menos de 14 céntimos cuando la producción cuesta, esta campaña, unos 40 céntimos el kilo.

En una rueda de prensa, el secretario, Luis Cortés, ha indicado que esta situación es debida a que «las dos administraciones implicadas en esta situación no están haciendo absolutamente nada para evitarlo».

Por un lado, ha reconocido Cortés, «el Ministerio de Agricultura aprobó la Ley de Mejora de la Cadena Alimentaria, pero no se encuentra en vigor en cuanto al establecimiento de los costes de producción para que no se pueda contratar uva por debajo de los mismos»; y por otro, «la Junta de Extremadura no ha hecho públicos los costes de producción elaborados por el observatorio de precios».

Según Cortés, «los precios impuestos por los industriales son ruinosos teniendo en cuenta que esta campaña se prevé una reducción de entre el 25 y el 30 por ciento de la cosecha debido a la falta de precipitaciones, circunstancia que debería haber traído consigo un aumento del precio del producto».