Los colores importan y mucho. Si en el sector de la moda la combinación de colores puede determinar el éxito o el fracaso de un diseño, en el sector de la higiene profesional puede ser una de las causas de que tu negocio vaya o no a la ruina, aseguran desde el grupo Dihex.

La creación de un sistema de limpieza por colores nació como consejo de la OMS (Organización Mundial de la Salud) y consiste simplemente en, según qué lugar o zona, determinar un color en concreto para identificar los utensilios que se deben utilizar en el proceso de limpieza y desinfección. No hay una normativa que marque qué colores utilizar según el lugar, pero existe una norma no escrita que ha hecho que esta codificación se estandarice de la siguiente forma: el rojo: zonas de riesgo alto de contaminación; el amarillo: zona de riesgo bajo por contaminación; el verde: zona de procesamiento o zonas de limpieza sin riesgo; y el negro: zonas exteriores.

Por lo tanto, si utilizas un sistema de limpieza codificado por colores, además de simplificar el proceso, obtendrás entre otras cosas varios beneficios como un mayor control ante infecciones, se garantiza resultados óptimos en limpieza y desinfección y, por lo tanto, evitarás la contaminación cruzada tan temida.