La Comunidad de Labradores y Ganaderos de Almendralejo ha vuelto a salir en defensa de los agricultores para denunciar «las prácticas irregulares» en las que están incurriendo los puestos de aceituna de verdeo que, según dicho colectivo, están ofreciendo entre 0,60 y 0,80 euros por kilo de aceituna, lo que supone un precio muy por debajo de los costes de producción. Por este motivo, la comunidad ha recomendado a los agricultores que no se apresuren con la recolección de la aceituna para no vender hasta que no se alcance un precio verdaderamente justo. 

También anima a los productores a explorar las posibilidades de dejar la aceituna de verdeo para molino, ya que las buenas expectativas que tiene el precio del aceite puede resultar una opción más rentable. Además, las últimas lluvias caídas y las previstas podría hacer que el fruto incremente de peso y, por tanto, de valor.

Nuevamente, la Comunidad de Labradores ha exigido en un comunicado a la administración regional que se preocupe del campo y de los agricultores y que vele por el cumplimiento de la Ley de Cadena Alimentaria «para evitar otra vez las ventas a pérdidas después de que el Gobierno vendiera a bombo y platillo la reforma de la normativa para defender todos los eslabones de la cadena».

Han vuelto a recordar que, con la inasumible subida de los insumos del campo tales como la energía, el gasóleo, los fertilizantes o los productos fitosanitarios, muchas explotaciones «están abocadas al abandono porque los agricultores ya no pueden poner más dinero de sus ahorros para mantenerlas».

Desde el colectivo, tras realizar un análisis de la situación actual, auguran una caída del 80% de la producción de aceituna para la presente campaña. Dicen que hay cientos de explotaciones en las que ni siquiera se llevará a cabo la recolección porque no existe aceituna que recoger. «Si no se habilitan ayudas directas todo esto supondrá la ruina de muchos agricultores». Además, una campaña de aceituna tan corta como la de este año no sólo afectará al agricultor, sino que también puede suponer la pérdida de miles de jornales que son los ingresos de muchas familias «y puede llevar a la quiebra social». 

Piden responsabilidades al Gobierno de España ante una situación que consideran «agonizante» en el campo porque con el paulatino abandono de las explotaciones llegará un momento en el que España también dependa de terceros en productos de este tipo, lo que lleva al empobrecimiento como país, indican.