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El Periódico Extremadura

El cambio de la cubierta de la biblioteca empieza el 1 de octubre

La sala de lectura llevada cerrada desde julio de 2020 por razones de seguridad

Sala de la biblioteca municipal R.M.

El 1 de octubre está previsto que comience la obra para sustituir la cubierta de parte del centro cultural San Antonio y que afecta directamente a espacios importantes como la biblioteca municipal Marcos Suárez Murillo y la sala de exposiciones. Así lo ha adelantado el concejal del área de Cultura, Domingo Cruz, que ha detallado que la obra tendrá dos fases y comenzará por la sala de exposiciones que es la que menos trabajo exige a la hora de retirar material. A partir de ese momento, habrá en torno a mes y medio hasta que comience la segunda fase. Durante ese tiempo, la labor más dificultosa será trasladar los más de 35.000 volúmenes que ahora están en la sala de la biblioteca para meterlos en otro lugar.

Cruz también ha señalado que desde el equipo de gobierno esperan que para inicios del año 2023 ya se pueda disfrutar de la biblioteca en su lugar de siempre, puesto que el plazo de ejecución de la obra es de tres meses. Dicha obra será ejecutada por la empresa Cabero Edificaciones por una cantidad cercana a los 340.000 euros.

Hay que recordar que la biblioteca municipal se cerró por tercera vez por riesgo de desprendimiento del techo en julio de 2020, por lo que lleva cerrada más de dos años. Durante ese tiempo, ha habido varias salas provisionales de lectura como el Obrero Extremeño o el centro cívico. 

Antecedentes

La biblioteca cerró en 2020 por la aparición de nuevas fisuras en la cubierta que daban fe del grave deterioro que arrastra el techo de la sala de estudio. No era la primera que ocurría, puesto que en los últimos años se ha tenido que cerrar hasta en cuatro ocasiones por circunstancias similares.

Desde el servicio de Urbanismo se informó que era necesario un estudio de cómo se estaba comportando la estructura y el riesgo real de desprendimiento y se decidió entonces el cierre. 

No se puede olvidar el gran susto que se produjo en el año 2011 cuando se desplomó el techo de la sala infantil de la biblioteca, un episodio que no acabó en tragedia al producirse en fin de semana y estar cerrada. Ya en 2016, se cayó una de las vigas cerchas que se ubica en la sala de exposiciones. El anterior equipo del gobierno, del PP, encargó entonces un estudio técnico para evaluar el estado de la cubierta al completo. Ese informe dictaminó que presentaba hasta seis zonas con deficiencias, todas relativas a los puntos de apoyo en las vigas que sujetan el techo del edificio. Ahora se pretende hacer un cambio total que elimine los problemas. 

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