Almendralejo

Tomás Fernández: "A los nuevos empresarios se lo ponen ahora mucho más fácil"

Reconocido como empresario del año por Ceal gracias a su empresa Transportes Tomás Fernández

Tomás Fernández

Tomás Fernández / R.M.

Tomás Fernández, natural de Almendralejo y de 74 años, recibió el pasado fin de semana un emotivo reconocimiento durante la Cena de Gala Empresarial de Almendralejo al ser nombrado empresario del año por Ceal gracias a su trayectoria al frente de Transportes Tomás Fernández, una empresa familiar que cumple 84 años de historia. 

Tomás es un tipo orgulloso de lo vivido y de haber visto crecer una empresa que su padre inició en los duros años de la posguerra con camiones «achatarrados» de la Guerra de Europa. «Aquello que sí era complicado. Empezó en un carro con mulas haciendo el reparto para Renfe. Luego tuvo camiones checos, polacos, rusos que venían de la guerra. Había un mecánico por cada camión». 

Este empresario se ha forjado a base de trabajo y experiencia. «Ser empresario va en la persona. Yo empecé desde muy joven y le he dedicado muchas horas. Hay que tener mucha capacidad de trabajo». Sobre el hecho de saber mantener una empresa durante tantos años, Fernández reflexiona: «ciertamente, no entiendo por qué hay tantas ayudas y se lo ponen tan fácil a los nuevos emprendedores. Ojo, no me parece mal que se les ayude, pero les hace ver que tienen una base ya creada que luego no es tal. Y al final, las empresas que tienen experiencia y sabe lo que cuesta gastar un euro, se protegen más. El empresario debe ser valiente, pero ordenado».

Con respecto a la evolución del sector transporte, reconoce que «siempre hemos estado mal mirado, cuestionado y despreciado. Pero hay que saber que son personas que se están jugando la vida para que la sociedad funcione. Yo siempre defiendo que todo lo que se produce, fabrica o transforma hay que moverlo. Por lo tanto, somos un sector esencial dentro de la cadena productiva y en uno de los momentos más delicados de la historia mundial como fue la pandemia, lo pudimos comprobar».

Ahora, Tomás está feliz porque ha visto pasar su generación de padre a hijo, «tal y como ocurrió conmigo y con mi padre. Yo innové cosas de las que había hecho mi padre y, a buen seguro, mi hijo hará lo mismo en un tiempo de nuevas tecnologías». Reconoce que el sector ha cambiado mucho con el avance de las comunicaciones y que nada funciona igual que antes. 

También señala la importancia de pertenecer a asociaciones empresariales. Tomás fue uno de los fundadores de la Coordinadora Empresarial de Almendralejo (Ceal). «Estar asociado te permite defenderte con más fuerza». Ahora, sólo espera vivir el centenario de su empresa en 2039.