La Fiscalía de Badajoz solicita 21,5 años de prisión para un hombre acusado de un delito de abuso sexual continuado a una menor, otro de agresión sexual en grado de tentativa, además de otros dos por amenazas y lesiones en el ámbito de la violencia de género, así como a indemnizar a la víctima, con la que el procesado tiene una hija, con 5.000 euros por daños morales.

Por su parte, la acusación particular, ejercida por Fernando Cumbres, eleva la petición de pena a 23 años y 11 meses de prisión, solicitando que no pueda salir de la cárcel hasta que haya cumplido la mitad de la condena, así una indemnización de 60.000 euros y que le sea retirada la patria potestad de la hija de ambos.

Estos hechos, ocurridos en Mérida cuando la menor tenía 14 años y el procesado 22, se juzgarán en la Sección Primera de la Audiencia Provincial en Badajoz el próximo 13 de mayo. El relato es coincidente en las calificaciones del ministerio público y la acusación particular, que recogen que el acusado inició una relación con la víctima a sabiendas de que era menor, durante la que mantuvieron relaciones sexuales, fruto de las que nació una niña, momento en el que cesó su vínculo sentimental. 

No llegaron a convivir y en los meses que duró la relación y también una vez terminada, el procesado insultó y amenazó de muerte en distintas ocasiones a la menor y a la madre de esta, tanto en persona como a través de mensajes. Asimismo, según la fiscalía y la acusación particular, en una visita de ella al domicilio del hombre trató de agredirla sexualmente, amenazándola y golpeándola mientras tenía al bebé en brazos, tras lo que la encerró en una habitación e intentó forzarla, quitándole la ropa y realizándole tocamientos, aunque no consiguió su objetivo por la actitud defensiva que demostró ella, que sufrió diversas contusiones y erosiones. Además, en un descuido del hombre, la menor había contactado con su madre por teléfono para pedirle ayuda, por lo que esta se personó en la vivienda evitando que él continuara con su propósito.

El acusado fue detenido y al día siguiente de los hechos el juez dictó un auto de prisión provisional, comunicada y sin fianza, así como una orden de alejamiento contra la menor y la hija de ambos y la prohibición de contactar con ella por cualquier medio.