El proyecto de Atención a la Diversidad que lleva a cabo el Instituto de Educación Secundaria, Maestro Juan Calero, de Monesterio, ha desarrollado una actividad teatral, con la que “transmitir las emociones vividas a lo largo de este curso, marcado por la pandemia”. Una actividad diseñada para visibilizar “cómo se han visto afectadas las emociones” de la comunidad educativa, a través de un trabajo que plasma los sentimientos de cada uno de los alumnos, “ante una misma situación”.

 El Monstruo de las Emociones, --título de la actividad--, surge de un proyecto denominado, Nuevos Descubrimientos, coordinado por las especialistas en pedagogía terapéutica y, audición y lenguaje, Eva Garduño Cobos y María Reyes Rodríguez, respectivamente. Con ayuda de un seminario de trabajo, denominado, “aprendiendo a convivir en la nueva normalidad”, han adaptado el texto del cuento, Monstruo de Colores, de Anna Llenas, personificándolo a las características y particularidades del centro de Secundaria de Monesterio. Para ello, han contado con la colaboración de la directora de la asociación de teatro, Arriba el Telón, de la localidad de Segura de León.  

 Otra particularidad es que, todo lo necesario para la puesta en escena de esta obra ha sido diseñado y elaborado en colaboración con diferentes departamentos de este centro educativo. El alumnado de Formación Profesional Básica, se ha encargado de construir la estructura de guiñol. Y los de necesidades educativas especiales, apoyados por personal del centro adscritos al seminario, se han encargado de la creación de guiñoles y la decoración.

 Semana de las emociones

 Tras un apasionante y enriquecedor trabajo, que se ha desarrollado desde inicios del segundo trimestre, la obra se ha representado para todo el alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, en la biblioteca del centro, aprovechando las horas de tutoría de cada curso. La actividad se ha desarrollado a través de un programa denominado, “Semana de las Emociones”, que, incluso ha contado con una representación exclusiva para el claustro de profesores. Olga Anisis, educadora social del centro de Secundaria, ha explicado que el resultado final de esta experiencia, se puede resumir con este mensaje final: “somos dueños de nuestras emociones y de nuestro corazón”. La educadora ha destacado la importancia del “trabajo en equipo”, con un “gran, bonito y emotivo resultado”.

 Participantes

 Pero no solo la organización. También los jóvenes participantes del programa de Atención a la Diversidad, han mostrado su satisfacción por este proyecto destinado a visibilizar y expresar las emociones. Beatriz Hermoso señala: “Me ha hecho mucha ilusión, porque yo nunca había hecho un teatro expresado mis emociones. Ha sido muy difícil para mí, pues expresar un sentimiento cuando tú, en verdad no eres así, es muy complicado”.

 Otra de las participantes, la alumna, Ángela Ambrona, destaca “el trabajo en común” con el resto de sus compañeros. “He disfrutado un montón y me he reído mucho”, dice Ángela, que propone a la organización “actividades similares para el próximo curso”. Para Jesús Perera Sánchez, el proyecto “ha sido fácil, aunque hay que estudiar mucho”. Una experiencia “bonita”, expresa Jesús, que, como el resto de sus compañeros, destaca el trabajo “comunitario”; pero, sobre todo, las posibilidades educativas que ofrece el teatro: “Algo nuevo, que nunca habíamos hecho”. Jesús también se queda con ganas de repetir.